Dos cuervos machos demostraron una capacidad excepcional al tomar decisiones visuales con una rapidez casi el doble que la de humanos y primates, sin sacrificar la precisión. Este hallazgo forma parte de un estudio publicado en la prestigiosa revista *Science* y liderado por los neurobiólogos Philipp Schmidbauer y Andreas Nieder, de la Universidad de Tubinga, en Alemania. Los investigadores buscaban entender cómo estas aves procesan información visual y seleccionan respuestas ante estímulos específicos.
El experimento: rapidez y precisión en acción
Para evaluar sus habilidades, los cuervos fueron sometidos a una prueba en la que debían observar una pantalla táctil con múltiples puntos en movimiento. Algunos de estos puntos se desplazaban hacia la izquierda o la derecha, y las aves tenían que identificar la dirección dominante y picotear el lado correspondiente de la pantalla. Cada acierto era recompensado con un gusano de la harina. Antes del experimento, los animales recibieron más de 100 sesiones de entrenamiento para familiarizarse con la tarea.
Los resultados revelaron que los cuervos tomaban decisiones a una velocidad récord: aproximadamente 235 milisegundos en promedio, casi la mitad del tiempo que tardan humanos y monos en pruebas similares. Además, esta celeridad no afectó la exactitud de sus respuestas.
Según Schmidbauer y Nieder, este es el primer estudio en el que los cuervos son evaluados mediante esta tarea de discriminación visual, comúnmente utilizada para analizar la toma de decisiones en primates.
El secreto detrás de su inteligencia
Para profundizar en el proceso cognitivo, los científicos monitorearon la actividad de 248 neuronas en el nidopalio caudolateral, una zona del cerebro de las aves asociada a funciones cognitivas complejas. Las células comenzaron a emitir señales relacionadas con la decisión tan solo 70 milisegundos después de que los puntos iniciaran su movimiento, aproximadamente 170 milisegundos antes de que los cuervos picotearan la pantalla.
El hallazgo es especialmente relevante porque, a diferencia de los mamíferos, las aves no poseen una corteza cerebral organizada en capas. En su lugar, su cerebro cuenta con circuitos neuronales estructurados de otra manera. A pesar de su menor tamaño, los cerebros de los cuervos tienen una alta densidad de neuronas, lo que les permite procesar información con gran eficiencia.
Schmidbauer y Nieder destacan que el cerebro del cuervo tiene "una dinámica computacional similar a la de los primates dentro de una arquitectura neuronal distinta, con una eficiencia temporal notablemente mayor".
Limitaciones y conclusiones
Los autores del estudio advierten que, al haberse realizado el experimento con solo dos cuervos machos, no es posible extrapolar los resultados a toda la especie. No obstante, la investigación ofrece nuevas perspectivas sobre la evolución de la inteligencia y los mecanismos de toma de decisiones en el reino animal.