Un equipo de científicos de la iniciativa *Noah's Ark Scans* anunció el hallazgo de restos de madera a casi nueve metros de profundidad en el sitio arqueológico de Durupınar, una formación geológica de 164 metros de largo situada cerca del monte Ararat, en el oriente de Turquía. Entre los vestigios se encuentran fragmentos intactos y otros carbonizados, lo que podría ser una de las pruebas más contundentes hasta ahora del relato bíblico del Arca de Noé, según lo reportado por *Daily Mail*.
Dos teorías sobre el origen de la madera
El director del proyecto, Andrew Jones, explicó que estos restos podrían pertenecer al propio Arca de Noé o ser parte de fogatas encendidas por pastores antiguos que usaban la estructura como refugio. Los especialistas destacan que la resina o brea —material mencionado en la Biblia para impermeabilizar la embarcación y altamente inflamable— habría favorecido la combustión. Curiosamente, las brasas resultantes habrían contribuido a preservar el material orgánico en el suelo durante siglos.
Un sitio con forma de barco y datos reveladores
El yacimiento de Durupınar, identificado en 1959, ha llamado la atención por su silueta, que recuerda al casco de un barco. Tras exhaustivos estudios geofísicos, el equipo logró mapear使 túneles, cámaras subterráneas y una cavidad central que coinciden con las dimensiones descritas en el texto bíblico.
- Los análisis del terreno revelaron que el sedimento interno contiene **tres veces más materia orgánica** y un **38 % más de potasio** que el suelo circundante.
- Perforaciones recientes confirmaron la **ausencia de lecho rocoso natural** bajo la estructura, lo que respalda la teoría de que su origen no es geológico.
Un descubrimiento que reaviva el debate sobre uno de los mitos más antiguos de la humanidad.