La congresista republicana de Estados Unidos, Anna Paulina Luna, exhortó a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, a emular la acción de Finlandia y Noruega, que este martes 27 de octubre rompiendo una larga tradición de aislamiento diplomático en Europa, establecieron contacto directo con el presidente ruso, Vladímir Putin, para abordar el cese de las hostilidades en Ucrania.
¿Por qué Mette Frederiksen no buscaría un acuerdo de paz? Finlandia y Noruega aciertan al respaldar las negociaciones lideradas por EE.UU. La líder danesa debería sumarse, escribió Luna en la red social X.
Una grieta en la unidad europea
La decisión de los mandatarios Alexander Stubb (Finlandia) y Jonas Gahr Store (Noruega) generó rechazo por parte de Frederiksen. La primera ministra danesa cuestionó la iniciativa al señalar:
Soy muy escéptica con esta medida unilateral de Noruega y Finlandia. No está alineada con el resto de Europa.
Frederiksen añadió que desconoce qué esperan lograr ambos países con este acercamiento. Recordó que Europa ha sido clara en su postura unificada, especialmente cuando algunos actores han actuado de forma independiente, como aquellos que han viajado a Moscú. Además, subrayó que no percibe indicios de que Rusia busque realmente la paz.
Respuestas desde Moscú
El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, respondió con dureza a las declaraciones de Frederiksen. En un mensaje publicado en X, afirmó:
El diálogo prevalecerá. Los belicistas saldrán derrotados. Se merece perder Groenlandia.
Detalles del encuentro telefónico
El 27 de octubre, a solicitud de Finlandia y Noruega, Putin mantuvo una conversación con Stubb y Store. Durante el diálogo, se intercambiaron perspectivas sobre cómo resolver la crisis en Ucrania.
Putin insistió en que una paz sostenible solo será posible si se toman en cuenta, sin condiciones, los intereses legítimos de Rusia. También advirtió sobre las políticas de confrontación de la Unión Europea y la OTAN, que, según su visión, están alargando el conflicto.
Por su parte, Stubb justificó la necesidad del diálogo:
Somos vecinos de Rusia. El desenlace de esta guerra afectará directamente nuestra seguridad y la de Europa. Terminar con la guerra exige un diálogo directo.
Jonas Gahr Store, en tanto, destacó desde Oslo y Helsinki la importancia de reducir la escalada del conflicto.
Los tres líderes acordaron mantener abiertos los canales de comunicación telefónica para seguir discutiendo el tema.