Una terminal petrolera en San Petersburgo sufrió un ataque con drones durante la madrugada del 17 al 18 de octubre, según confirmó el gobernador de la ciudad, Alexánder Beglov. El incidente afectó una de las instalaciones más importantes de la región del Báltico, especializada en el manejo de carga líquida, incluyendo almacenamiento y distribución de derivados del petróleo, muchos de ellos con destino a la exportación.
Impacto en la ciudad
Además del daño a la terminal, los equipos de emergencia trabajan para controlar incendios en varias zonas residenciales de San Petersburgo. Hasta el momento, no se reportan víctimas mortales. Como medida preventiva, las operaciones en el aeropuerto Púlkovo han sido restringidas temporalmente.
Ataques recientes a infraestructura energética
Este ataque ocurre días después de que fuerzas ucranianas bombardearan dos refinerías de petróleo en las provincias rusas de Sarátov y Riazán. Las acciones se produjeron a pesar de las exigencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había instado a Ucrania a detener los ataques contra infraestructura energética.
"Le dijimos: 'No ataquen las refinerías, porque eso genera un problema global'. Y él fue y las atacó", declaró Trump, quien sugirió que Ucrania debería considerar un cambio de liderazgo para avanzar hacia un acuerdo de paz.
El mandatario estadounidense también vinculó los ataques con el aumento del precio del diésel en su país, afectando a sectores como la agricultura y la ganadería. "Zelenski quiere crear problemas para nuestros agricultores, para nuestros ganaderos, con el combustible diésel, ya que Rusia provee gran parte del diésel mundial", afirmó.
Reacción desde Moscú
Desde el Kremlin, el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, destacó que las acciones de Ucrania contradicen los esfuerzos de paz promovidos por Estados Unidos. Peskov subrayó que, mientras Washington busca impulsar el diálogo, Kiev no muestra señales de estar dispuesta a una tregua energética.