La Administración del presidente Donald Trump ha generado polémica al excluir a aliados fundamentales de la OTAN de una reunión programada para noviembre en Polonia, según información revelada por el medio *Politico* y confirmada por diplomáticos cercanos al tema.
Un encuentro estratégico con ausencias notables
El grupo de trabajo, impulsado por Elbridge Colby, jefe de política del Pentágono, busca definir el rumbo de la Alianza Atlántica. Sin embargo, naciones con un peso significativo en inversión militar, como Reino Unido, Francia y los países Bálticos, no recibieron invitación al evento.
"Estamos cumpliendo con todo lo solicitado. Intentamos comprender los criterios y el objetivo de estas reuniones, pero hasta ahora no hemos obtenido respuestas claras", declaró un funcionario de uno de los países no incluidos.
Preocupación por una posible división en la Alianza
Existe el temor de que Washington esté priorizando a ciertos socios, lo que podría profundizar las divisiones dentro de la OTAN. Colby ya ha organizado dos encuentros previos bajo el llamado *Grupo de Bergen*, con la participación de Noruega, Suecia, Finlandia, Polonia, Alemania y Países Bajos. Los asistentes a estas reuniones han asegurado que su intención no es debilitar la cohesión de la Alianza.
El funcionario del Pentágono subrayó que la iniciativa busca "comprometer a toda la alianza" para lograr una OTAN "más fuerte, resistente y con mayor capacidad militar en Europa".
Tensiones crecientes entre EE.UU. y Europa
Desde la reelección de Trump, las relaciones entre Washington y sus aliados europeos se han deteriorado. La Administración estadounidense ha criticado abiertamente el estado de las fuerzas armadas europeas, exigiendo un aumento en el gasto en defensa y una mayor autonomía en materia de seguridad.
El conflicto se intensificó tras la guerra de EE.UU. contra Irán, cuando varios países europeos se negaron a involucrarse directamente y bloquearon el uso de sus bases para ataques contra territorio iraní. Además, el Pentágono ha evaluado la posibilidad de reducir su presencia militar en Europa, una medida que ha generado alarma entre los miembros del bloque.