El acero en Estados Unidos ha alcanzado su cotización más elevada en más de cuatro años, un fenómeno impulsado por los aranceles del 50% impuestos por el ex presidente Donald Trump a las importaciones de este material. Estas medidas han limitado significativamente el flujo de acero extranjero hacia el mercado estadounidense, generando un impacto directo en los precios internos.
Precios en alza y comparaciones globales
El valor de la bobina laminada en caliente, un referente en la industria, se disparó un 52% en el último año, situándose en 1.255 dólares por tonelada corta, según datos de Fastmarkets. Este nivel de precios no se observaba desde mayo de 2022. Aunque la situación favorece a los productores locales, también ha encarecido los costos para fabricantes, constructores y desarrolladores de centros de datos en el país.
En la actualidad, el acero estadounidense cuesta aproximadamente dos tercios más que en Europa y casi el triple que en China, donde las exportaciones se mantienen cercanas a máximos históricos, a pesar de las presiones comerciales de sus socios.
Escasez por restricciones y mantenimiento industrial
"Una política comercial en constante cambio con aliados clave como Canadá y México ha llevado a los compradores a reducir sus pedidos de importación, generando una escasez en el suministro", explicó Josh Spoores, analista principal de acero en CRU Group.
Las importaciones de acero acabado cayeron un 14% en los primeros nueve meses de 2026, alcanzando solo 13 millones de toneladas, según el Instituto Estadounidense del Hierro y el Acero. Además, su participación en el mercado local pasó del 19% al 16% en comparación con el año anterior.
Para cerrar el año, se espera una menor oferta nacional debido a labores de mantenimiento en las plantas, las cuales podrían afectar la producción de más de un millón de toneladas entre septiembre y diciembre, de acuerdo con Fastmarkets.