Argentina, Bolivia, Chile y Perú alzan la voz en el escenario global al controlar una porción clave de los minerales más demandados del siglo XXI: el litio y el cobre, esenciales para impulsar la transición energética y alimentar los centros de datos que sostienen la inteligencia artificial. Ante el auge de la demanda y los precios récord del cobre, estos cuatro países buscan dejar atrás la competencia interna para presentarse ante el mundo como un frente unido, inspirando comparaciones con una posible "OPEP del litio".
Un paso histórico hacia la unidad regional
El 28 de agosto en Santiago de Chile, los ministros de Minería de Argentina, Bolivia, Perú y Chile suscribieron la *Declaración Conjunta sobre Minerales Estratégicos para la Integración Regional*, un acuerdo que marca el inicio de una colaboración más estrecha en el manejo de recursos críticos para las tecnologías del futuro.
"La declaración conjunta que suscribimos hoy es el primer paso firme hacia una alianza permanente. Posicionemos al Cono Sur como el proveedor de minerales estratégicos más confiable, sostenible y competitivo",
afirmó Daniel Mas, biministro de Economía y Minería de Chile. Los firmantes se comprometieron a compartir experiencias, fortalecer la cooperación técnica, intercambiar información y alinear políticas relacionadas con estos minerales. Por primera vez, se agrupan bajo un mismo marco acuerdos que antes estaban dispersos en la región.
Mas destacó el impacto global de esta iniciativa:
"La transición energética y el avance de la inteligencia artificial demandarán entre un 400 % y un 600 % más de minerales críticos en la próxima década".
Por su parte, Walter Landívar, viceministro de Política Minera de Bolivia, y Guillermo Shinno, ministro de Energía y Minas de Perú, resaltaron los beneficios sociales del acuerdo. Mientras, Luis Lucero, secretario de Minería de Argentina, subrayó la importancia de contar con una visión común, aunque reconoció que cada país puede tener prioridades estratégicas distintas.
El poder bajo tierra: cifras que hablan por sí solas
Los cuatro países andinos albergan reservas colosales de cobre y litio, minerales clave para el futuro energético y tecnológico. En cobre, la producción mundial ronda los 23 millones de toneladas anuales. Chile y Perú, por sí solos, extraen 5,3 y 2,7 millones de toneladas al año, respectivamente, lo que equivale al 35 % de la producción global. Además, concentran cerca del 27 % de las reservas mundiales de este mineral.
En litio, la región es aún más dominante: juntos suman 65 millones de toneladas, más del 43 % de los recursos globales. No obstante, la extracción se concentra principalmente en Chile y Argentina, mientras que Bolivia y Perú aún tienen yacimientos por desarrollar.
El contexto actual, con precios récord del cobre y una demanda de litio en constante crecimiento, refuerza la relevancia de este acuerdo.
¿Una nueva OPEP o un sueño lejanos?
La posibilidad de crear una alianza similar a la OPEP para regular la extracción y exportación de minerales estratégicos sigue siendo tema de debate. En diciembre de 2025, Luisa Rivas, ejecutiva del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), veía con optimismo la coordinación entre Argentina, Bolivia y Chile, llegando a proponer la formación de una "OPEP del litio" para evitar la competencia entre estos países.
Sin embargo, el analista ruso Mijaíl Bernovski, especialista en política comercial, considera poco probable que se replique el modelo de la OPEP. Con la inclusión de Perú, el experto habla de un "Gran Cuadrado del Litio", pero señala tres obstáculos clave:
- **Tecnología de extracción**: Los yacimientos de litio en el Altiplano andino no son los más eficientes ni económicos. Otros países emplean métodos más avanzados y rentables.
- **Sustitutos del litio**: A diferencia del petróleo, el litio tiene alternativas, como el sodio, que podrían ganar terreno en la fabricación de baterías.
- **Tamaño del mercado**: La demanda global de litio es menor en comparación con la del petróleo. Cualquier nuevo yacimiento o avance tecnológico podría cubrir una parte significativa de la demanda, reduciendo la necesidad de cuotas para regular precios.
Bernovski añade que China, el mayor comprador de litio, no tiene interés en un sistema de cuotas. Como principal cliente y con inversiones que garantizan sus exportaciones, Pekín prioriza la estabilidad en el suministro, lo que la convierte en el regulador natural del mercado.