La tarde del 26 de octubre dejó a los guayaquileños con una escena insólita: el cielo se cubrió de densas nubes, transformando el día en una oscuridad inesperada.
El fenómeno meteorológico, poco común en la ciudad portuaria, generó sorpresa entre los habitantes, quienes presenciaron cómo la luz natural se desvanecía de manera abrupta.