En el corazón del Zulia, los pescadores libran una batalla diaria contra los derrames de petróleo que manchan sus redes, ensucian sus pies y merman sus ingresos, mientras el país anuncia un renacer de la industria petrolera.
«Gastas más gasolina en limpiarte el crudo de los pies que en salir a faenar»,
asegura Medardo Hernández, un pescador de 76 años con décadas surcando las aguas zulianas. Su testimonio refleja la cruda realidad de quienes, en un país con las mayores reservas de petróleo del mundo, ven cómo la falta de inversión en infraestructura durante más de 20 años y el declive de la producción les cobran factura.
El costo de esquivar el crudo Hernández explica que muchos pescadores se han visto obligados a adentrarse mar adentro para escapar de los derrames y proteger sus redes. Miguel Ruiz, otro experimentado trabajador de la pesca artesanal, señala que reemplazar estas herramientas puede costar entre tres y cuatro mil dólares.
Con 73 años y una vida dedicada al mar, Ruiz cuenta que, pese a los derrames, el trabajo no se detiene. Sin embargo, deben enfrentar «todo tipo de obstáculos» para evitar el petróleo y limpiarlo después.
Servicios públicos: otro desafío A las dificultades operativas se suma la precariedad de los servicios en el Zulia. Los pescadores denuncian cortes eléctricos que pueden extenderse entre seis y siete horas al día, lo que afecta directamente su labor.
«No podemos guardar el pescado porque, cuando nos damos cuenta, no hay luz. Tenemos que calcular todo al detalle o comprar hielo para mantenerlo en la cava»,
comentan.
¿Por qué ocurren los derrames? Según Yohan Flores, director de la Fundación Azul Ambientalistas en Zulia, los recientes derrames se deben a la ruptura de tuberías colapsadas. Además, denuncia fugas de gas en la región.
El ambientalista precisa que más de seis municipios del Zulia están afectados por estos incidentes, con un registro de 36 tuberías rotas y más de 10 kilómetros de costas cubiertas de petróleo.
Aunque los pescadores locales son contratados para limpiar el crudo, Flores considera que estas acciones son «insuficientes».
«Algunas autoridades están haciendo labores de limpieza, pero falta maquinaria, tecnología y muchos recursos que necesitan los mismos pescadores que realizan estas tareas»,
destaca.
Aumento de derrames en 2026 Flores señala que los derrames de petróleo han crecido este año tras los acuerdos entre Venezuela y Estados Unidos. A su juicio, esto se enmarca en un contexto de deterioro generalizado de la industria, tras años sin inversión ni mantenimiento.
«Antes había derrames, pero no de la magnitud que vemos ahora. La actividad en el sector de hidrocarburos ha aumentado mucho, y esto ha llevado a que en todas las costas haya derrames excesivos y completos de petróleo»,
concluye.