El presidente brasileño, Lula da Silva, reconoció la responsabilidad compartida tras la primera vuelta electoral, destacando la abstención récord como un factor determinante en el resultado. Con una diferencia de menos de dos puntos porcentuales entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro, el 21 % de los electores que no acudieron a las urnas podría ser decisivo en la segunda vuelta.
¿Por qué no votaron?
La abstención en la primera vuelta alcanzó un histórico 21 %, lo que representa 33,5 millones de personas, la cifra más alta desde 1998. Además, 5,97 millones de electores emitieron su voto en blanco o nulo. En el Nordeste, región con mayores índices de pobreza, la abstención fue del 18,39 %, mientras que en el Sudeste, más próspero, llegó al 22,7 %.
Según la encuestadora Datafolha, las razones para no votar fueron variadas:
- 19 % estaba de viaje o fuera de su ciudad
- 18 % estaba enfermo
- 13 % perdió el interés en las elecciones
- 9 % estaba trabajando
Los votos que no llegaron
Lula obtenía en las encuestas previas a la primera vuelta un respaldo mayor al finalmente alcanzado. De acuerdo con Quaest, entre quienes no votaron o emitieron voto en blanco o nulo, el 43 % planea apoyar a Lula en la segunda vuelta, mientras que el 38 % se inclina por Bolsonaro.
"Lula perdió unos cinco puntos. ¿Ante quién? Ante la abstención", señalaba el politólogo Antonio Lavareda.
Felipe Nunes, director de Quaest, subraya que el mandatario debe reducir la abstención para mejorar sus posibilidades:
"Reducir la abstención respecto a la primera vuelta no es suficiente, pero es esencial para Lula".
La estrategia para captar el voto rival
Otra táctica de Lula es atraer a parte del electorado de su oponente. Datos de Quaest revelan que el 18 % de los votantes de Flávio Bolsonaro decidió su sufragio en los últimos siete días antes de la elección, un segmento volátil que el presidente busca conquistar.
En este sentido, Lula ha dado pasos concretos, como su apoyo a reducir la edad de responsabilidad penal a 16 años en casos de delitos graves:
"Como ciudadano, estoy a favor de la reducción de la mayoría de edad penal a los 16 años en casos de delitos flagrantes. La seguridad pública es algo serio y debe ser tratada con responsabilidad, sin distorsionar el debate", declaró en una entrevista televisiva.
Por su parte, Flávio Bolsonaro cuenta con el respaldo de los seguidores de candidatos eliminados. Según Quaest, el 42 % de los votantes de Ronaldo Caiado y el 40 % de los de Renan Santos planean votar por él en la segunda vuelta, frente al 23 % y 14 % que prefieren a Lula. Además, el senador busca sumar a aliados políticos que ya obtuvieron sus mandatos como diputados y gobernadores en la primera vuelta. Sóstenes Cavalcante, líder del PL en la Cámara de Diputados, afirmó que su labor es seguir trabajando con los electores hasta la segunda votación.