Una grabación telefónica filtrada a la prensa ha sacado a la luz un presunto plan de soborno ideado por Daniel Sancho, el chef español condenado a cadena perpetua en Tailandia por el asesinato y descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta. En la conversación, Sancho y su madre, Silvia Bronchalo, habrían acordado pagos ilegales para influir en el fallo judicial.
La llamada que destapa el complot
El diálogo tuvo lugar el 5 de octubre de 2025. En él, Sancho le detalló a su madre un esquema para conseguir su libertad provisional: le pidió que viajara de inmediato a Tailandia y aportara **100.000 euros** para comprar un terreno. Según el chef, el supuesto comprador tendría contactos dentro del sistema judicial tailandés, lo que facilitaría su liberación bajo fianza.
Las declaraciones entre lágrimas
Con voz quebrada, Sancho intentó justificar su propuesta ante Bronchalo, asegurando que no se trataba de un acto ilegal. En un momento de la conversación, el chef expresó su frustración con estas palabras:
Todo apuntaba a que íbamos a ganar sin necesidad de esto. Pero ahora no queda otra. Hemos intentado ganar por las buenas, así que ahora hay que ganar por las malas.