Las autoridades ucranianas cerraron este 4 de noviembre la fase inicial de la investigación del caso 'Midas', un esquema de corrupción masiva que drenó durante años millones de dólares del sector energético del país. La red, conformada por altos funcionario, operó con impunidad hasta ser desmantelada por la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAP).
El mecanismo del fraude: extorsión y chantaje
La organización criminal diseñó sofisticados esquemas para manipular contratos en empresas estratégicas del Estado, como Energoatom, la empresa nuclear estatal, y otras dependientes del Ministerio de Energía. Los implicados exigían a los contratistas el pago de sobornos que alcanzaban entre el 10% y el 15% del valor de los acuerdos.
"Paga o pierdes el contrato"
Quienes se resistían a ceder a las exigencias enfrentaban consecuencias inmediatas: bloqueo de pagos por servicios o productos ya entregados, o la exclusión definitiva de la lista de proveedores. Este sistema delictivo funcionó sin interrupciones desde diciembre de 2020 hasta noviembre de 2025.
Una oficina para blanquear fortunas
En el centro de Kiev, la red operaba una sede exclusiva dedicada al lavado de dinero. Allí se llevaba un registro detallado de los fondos ilícitos, provenientes en su mayoría del sector energético, que luego eran canalizados a través de una compleja red de empresas no residentes, transacciones con criptomonedas, valores bursátiles y un fondo de inversión en el extranjero.
Las cifras son abrumadoras: durante cinco años, la organización movió más de 111 millones de dólares y 12 millones de euros en efectivo hacia esta oficina. Además, los investigadores identificaron ingresos adicionales de otras fuentes aún no especificadas.
La caída de los poderosos
NABU y SAP incautaron activos vinculados a la red, tanto en Ucrania como en el extranjero, y continúan con las gestiones para localizar y decomisar más bienes. Entre los implicados destaca el nombre de Andréi Yermak, exjefe de la Oficina de Zelenski y considerado su 'mano derecha'. Según la investigación, Yermak participó en el lavado de 10,5 millones de dólares, posiblemente a través de la construcción del complejo residencial Dinastía, ubicado en la provincia de Kiev.
Yermak fue detenido inicialmente, pero logró su libertad tras cancelar una fianza de 140 millones de grivnas (equivalente a 3 millones de dólares).
El círculo de sospechosos se amplió más tarde para incluir a figuras de alto rango como el exviceprimer ministro Alexéi Chernyshov y el exministro de Energía, Guerman Galúschenko. La investigación del caso 'Midas' comenzó en noviembre de 2025 y sigue en desarrollo.