Un exintegrante del servicio de inteligencia israelí, el Mossad, con nacionalidad estadounidense, facilitó la huida de Brasil de Flávio Bolsonaro tras su derrota electoral. La maniobra, bautizada internamente como *Operación Alba*, fue develada por CNN Brasil tras acceder a investigaciones exclusivas de agencias de seguridad brasileñas.
La ruta de escape
El exagente llegó a Brasil el 19 de octubre y acompañó a Bolsonaro en un trayecto desde Brasilia hasta Argentina a bordo de una furgoneta. Al cruzar la frontera, recibieron apoyo de funcionarios del gobierno de Javier Milei. Desde Puerto Iguazú, la familia Bolsonaro abordó un avión Gulfstream G400, operado por la empresa argentina Baires Fly, con destino a Miami, Florida. El vuelo incluyó una escala técnica en Guayaquil, Ecuador, para reabastecerse de combustible.
Declaraciones y reacciones
*Flávio Bolsonaro puede quedarse en EE.UU. el tiempo que quiera.*
La afirmación fue hecha por el expresidente Donald Trump, mientras que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, desmintió este sábado cualquier participación de su gobierno en la fuga del político ultraderechista.
Por su parte, autoridades brasileñas señalaron que Bolsonaro recibió *asistencia nacional y estatal de Argentina y EE.UU.* Durante la operación, tres fuentes citadas por CNN Brasil indicaron que las informaciones contradictorias formaban parte de la estrategia para distraer la atención y facilitar su salida por una ruta alternativa.
Investigación en Argentina
La Justicia argentina abrió una investigación para determinar si funcionarios del gobierno de Milei actuaron de manera irregular al facilitar el traslado de Bolsonaro hacia Estados Unidos.
Los casos judiciales pendientes
Flávio Bolsonaro enfrenta cinco controversias legales en Brasil tras su salida del país:
- Procesos vinculados a su gestión política
- Acusaciones de corrupción
- Investigaciones por presunto abuso de poder
- Casos de lavado de dinero
- Denuncias por obstrucción a la justicia