**Un escenario eléctrico al borde del colapso en Zulia** con la Unidad 17 de Guri fuera de servicio y el sistema en alerta roja. Los trabajadores de Corpoelec advierten que la situación es crítica y que los cortes y bajones de tensión afectan a millones de venezolanos, especialmente en la región más industrializada del país, donde la dependencia de la energía es vital para la vida cotidiana y el desarrollo económico. La parada de la unidad 17, que representa una de las mayores fuentes de generación en Venezuela, ha dejado al sistema eléctrico con solo tres unidades operativas de las 20 que componen la central, lo que equivale a un 35% de capacidad perdida. Esto se traduce en horas de cortes prolongados, especialmente en la zona norte del país y en ciudades como Maracaibo, donde la demanda es alta por su actividad industrial y comercial. > **«Estamos en una situación de emergencia eléctrica que exige soluciones urgentes y coordinadas»**, declaró un trabajador de Corpoelec en entrevista exclusiva con El Pitazo. La central, conocida como el «corazón eléctrico» del país, ha estado operando con menos de la mitad de su capacidad desde hace semanas, y los expertos advierten que si no se toman medidas inmediatas, el sistema podría entrar en un ciclo de fallos recurrentes que afecte a toda la población. Los apagones ya no son un fenómeno puntual, sino una realidad diaria que ha obligado a los ciudadanos a recurrir a generadores y sistemas de energía alternativa, lo que ha incrementado los costos y generado inseguridad en el hogar. Además, la falta de mantenimiento y la falta de inversiones en infraestructura han agravado el problema, según informes internos de Corpoelec. En Maracaibo, ciudad clave para el sector petrolero y agroindustrial, los operadores reportan que los cortes han dejado a más de 150.000 usuarios sin servicio durante las últimas semanas, con picos de hasta 8 horas diarias de interrupción. La empresa ha intentado mitigar el impacto con planes de emergencia, pero los recursos y la logística se ven limitados por la situación económica y política del país. Mientras tanto, los usuarios exigen respuestas concretas, especialmente en un contexto donde el sistema eléctrico ya está al límite de su capacidad. La Unidad 17, que fue parada por mantenimiento preventivo, es clave para evitar que el sistema colapse aún más. Su recuperación no solo dependerá de Corpoelec, sino también de la voluntad política y económica del gobierno para garantizar que la central reciba los fondos necesarios para su restauración y mantenimiento. En un país donde la energía es esencial para el desarrollo, el deterioro de Guri no es solo un problema técnico, sino un desafío que afecta la calidad de vida de millones de venezolanos, especialmente en regiones como Zulia, donde la dependencia es máxima. Los trabajadores insisten en que, sin una solución inmediata, el futuro eléctrico de Venezuela podría estar en riesgo de un colapso irreversible.
🔌💥 *Guri en crisis: trabajadores de Corpoelec revelan cómo el colapso de su unidad 17 agrava los apagones en todo el país*
**Guri en emergencia: los técnicos de Corpoelec denuncian el caos eléctrico que se avecina en Venezuela** 🌪️💡
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