El oro de las grandes fortunas de Estados Unidos, Europa y Oriente Medio encuentra un nuevo destino: Singapur. Ante el escenario de inestabilidad política, crisis económicas y tensiones geopolíticas, los inversores más acaudalados optan por resguardar sus reservas en el país asiático, según reveló Bloomberg este 22 de octubre.
Un crecimiento sin precedentes
Las reservas privadas de oro en Singapur han experimentado un salto espectacular. Desde 2014, su volumen se ha multiplicado por 16, alcanzando las 800 toneladas en 2025. Este auge responde a la creciente desconfianza en los mercados tradicionales y a la búsqueda de seguridad en momentos de volatilidad.
Infraestructura a la altura de la demanda
Singapur cuenta con dos depósitos privados especializados en el almacenamiento de oro:
- **The Reserve**, con capacidad para 500 toneladas.
- **Le Freeport**, cuya bóveda subterránea, diseñada para albergar al menos 1.700 toneladas, está casi al límite debido al incrementos de la demanda.
Razones detrás del traslado
Uno de los detonantes clave ha sido la pérdida de confianza de inversores europeos en Suiza, tras la decisión de congelar activos rusos. Esta medida generó dudas sobre la estabilidad y neutralidad de los centros financieros tradicionales.
Singapur apuesta por el liderazgo regional
El gobierno singapurense no ha dejado pasar la oportunidad. Busca consolidar su posición como uno de los principales hubs de comercio de oro en Asia, compitiendo directamente con Hong Kong. Para lograrlo, ha implementado una serie de iniciativas:
- La Bolsa de Singapur planea lanzar, antes de que termine 2026, un sistema de compensación para operaciones extrabursátiles de oro.
- La Autoridad Monetaria del país ofrecerá servicios de almacenamiento en bóvedas a bancos centrales extranjeros y entidades soberanas.
- En 2026, se ampliaron las exenciones fiscales para fondos y oficinas familiares que invierten en metales preciosos físicos.
Singapur se posiciona así como un faro de estabilidad en medio del turbulentos panorama global.