El gobernador de California, Gavin Newsom, reveló este 5 de noviembre una decisión sin precedentes: la conmutación de las penas de muerte de los 548 reos que actualmente esperan en los pasillos de la muerte del estado. Ahora, estos condenados cumplirán cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, según informaron medios locales.
Un acto de clemencia récord
La medida se produce en los últimos meses de su mandato y representa el mayor acto de clemencia en la historia de Estados Unidos. Newsom ya había suspendido las ejecuciones en 2019 con una moratoria. Cabe destacar que California no ha llevado a cabo una ejecución desde 2006, y más de la mitad de estos casos dependen de la aprobación de la Corte Suprema estatal.
Las razones detrás de la decisión
"Muchos californianos creen que los autores de crímenes atroces merecen la pena capital. Pero como gobernador, he llegado a la conclusión de que el Estado no tiene el derecho moral de quitarles la vida. Estos delincuentes morirán en prisión, pero no por nuestra mano",
expresó Newsom en una carta dirigida a la ciudadanía.
El mandatario también subrayó que:
"Intentar diferenciar entre crímenes y criminales generaría dos categorías de víctimas de homicidio: aquellas cuyos victimarios merecen la pena de muerte y las demás".
Newsom catalogó su acción como "justa", aunque reconoció el dolor que podría provocar en las familias de las víctimas.
Alcance y limitaciones de la medida
El gobernador aclaró que esta decisión no elimina la pena de muerte de la legislación, ya que solo el poder Legislativo o los votantes podrían hacerlo. Además, asumió la responsabilidad total por la medida. Los fiscales mantendrán la facultad de solicitar la pena capital en casos futuros.