El Pentágono enfrenta pérdidas económicas significativas en sus instalaciones militares en Oriente Medio tras los recientes ataques lanzados por Irán. Según informes del diario *The Wall Street Journal*, los daños ascienden a una cifra que oscila entre 5.000 y 15.000 millones de dólares, sin incluir los gastos derivados del conflicto que comenzó el 28 de febrero, en el que Estados Unidos e Israel actuaron de manera coordinada contra la República Islámica.
Medidas en evaluación
Ante el enorme costo financiero, las autoridades estadounidenses estudian diferentes alternativas:
- Dejar sin reparar algunas de las bases afectadas.
- Replantear la ubicación estratégica de sus tropas para mantenerlas fuera del alcance de los misiles iraníes.
- Retirar posiciones clave en países como Kuwait y Arabia Saudita.
La magnitud de los daños obliga a Washington a reconsiderar su presencia militar en la región.