El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió este 31 de octubre a través de su cuenta en X que Teherán responderá con contundencia a cualquier nueva agresión contra el país. Esta declaración surge tras las críticas del político alemán Friedrich Merz sobre el impacto económico de la guerra contra Irán, que según sus cálculos ha costado a Europa más de 100.000 millones de euros, instando a poner fin al conflicto.
"Los 100.000 millones de euros no significan nada frente al golpe devastador que las poderosas Fuerzas Armadas de Irán infligirán a quienes dañen a nuestro pueblo", escribió Araghchi. "Las líneas rojas ya son historia", añadió, recordando que Merz aplaudió los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán el año pasado.
Preocupación por las reservas de gas
Con las reservas de gas en niveles históricamente bajos para la temporada, el temor a nuevos incrementos en los precios pesa sobre la economía europea, en un contexto donde varios países enfrentan protestas por el alza en el costo de vida.
Según analistas citados por Reuters a principios de octubre, se estima que las reservas de gas en Europa alcancen entre el 75 % y el 78 % de su capacidad para el 1 de noviembre, fecha que marca el fin de la temporada de reabastecimiento. A partir de entonces, la dependencia de estas reservas para cubrir la demanda invernal aumentará. Actualmente, los niveles están unos 10 puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos cinco años, partiendo además de cifras inferiores a las de temporadas anteriores.
Tensiones en el estrecho de Ormuz
El 30 de octubre, la Marina Real de Omán evacuó a 25 tripulantes del buque mercante RITI, de bandera panameña, tras un ataque que provocó un incendio cerca de la costa de la provincia de Musandam. Este incidente ocurre en medio de la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, donde Irán asegura haber detenido a cuatro petroleros que intentaban transitar por rutas no autorizadas. Teherán exige que los barcos coordinen su paso con las Fuerzas Armadas iraníes, mientras que Estados Unidos afirma haber limpiado de minas las principales rutas marítimas internacionales.