Las calles de Italia se tiñeron de protestas este 16 de octubre, cuando miles de estudiantes salieron a manifestarse en contra del Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni, en una jornada bautizada como "El día de no-Meloni". El movimiento, inspirado en las recentes movilizaciones en Francia, buscó exigir mejoras en la educación pública y rechazar políticas que consideran injustas, según informes de la agencia ANSA.
Reivindicaciones que van más allá de las aulas
Los jóvenes elevaron su voz no solo por el aumento del presupuesto educativo, sino también por el alto costo de vida y un controvertido decreto que restringe el ingreso de estudiantes extranjeros a las instituciones académicas. Su lema central, "Dinero para las escuelas, no para la guerra", criticó el creciente gasto militar en el país.
Enfrentamientos violentos en las principales ciudades
La tensión escaló en varias urbes italianas:
- **Turín**: Los manifestantes lanzaron piedras, palos, huevos, botellas y petardos contra las fuerzas del orden. La policía respondió con escudos, gases lacrimógenos y cañones de agua. Padres y profesores formaron un cordón humano para proteger a los estudiantes.
- **Roma**: Personas encapuchadas atacaron a los agentes con petardos y artefactos caseros.
- **Bolonia**: Las autoridades cerraron centros educativos para evitar ocupaciones. Los manifestantes advirtieron: *"Si las cosas no cambian, pasará lo mismo que en Francia"*.
- Otras ciudades como **Venecia, Padua, Florencia, Bari, Milán, Nápoles, Cagliari y Pisa** también fueron escenario de protestas y choques con la policía.
Detenciones y cargos
Según ANSA, tres menores fueron detenidos *in fraganti* por resistencia agravada a la autoridad. Además, se identificó a más de 50 manifestantes presuntamente involucrados en actos violentos. A los detenidos se les imputó también la tenencia de objetos peligrosos: uno portaba piedras y otros dos, gas pimienta.
La postura de Meloni
Desde Bruselas, la primera ministra Giorgia Meloni reconoció el derecho a la protesta, pero condenó los actos violentos:
"He organizado decenas de manifestaciones; la participación es buena e importante. Pero condeno la violencia. Todos, incluidos los líderes de la oposición, deben tener claro este punto"