El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, solicitó a la Policía Federal que investigue la denuncia presentada por el futbolista Richarlison contra el senador Flávio Bolsonaro, su rival en las elecciones. El caso gira en torno a la desaparición de una isla de propiedad del deportista, valorada en 10 millones de reales (aproximadamente 2 millones de dólares).
La acusación de Richarlison
En un video publicado en redes sociales el 21 de octubre, Lula explicó que el delantero del Tottenham Hotspur inglés vio cómo su isla, ubicada en el municipio de Angra dos Reis, pasó a manos de terceros en un tiempo récord.
"Compró la isla por 10 millones y de repente la vio desaparecer", afirmó el mandatario.
La rápida maniobra legal
Según Lula, el abogado de Flávio Bolsonaro, Willer Tomaz, junto al senador, visitaron la isla, la grabaron con un dron y presentaron una reclamación ante la Secretaría de Patrimonio de la Unión (SPU) en Río de Janeiro.
"En tan solo una semana, este Willer Tomaz, posiblemente con la ayuda de Flávio, logró arrebatarle la isla", denunció Lula.
Richarlison alegó que, tras mostrar documentos que lo acreditaban como dueño, Bolsonaro y Tomaz obtuvieron la posesión de la propiedad en apenas 24 horas, a pesar de que a él y sus socios les habían informado que el trámite podría extenderse por meses o incluso años.
La respuesta de Lula
Ante la situación, el presidente le pidió al futbolista que mantuviera la calma, asegurando que el caso sería aclarado.