El presidente de Brasil y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, ha enmarcado el balotaje del 25 de octubre —donde se medirá al senador Flávio Bolsonaro— como un referendo sobre la independencia y el futuro del país frente a Estados Unidos.
Un discurso en el corazón del noreste
En un mitin celebrado este 20 de octubre entre Juazeiro (Bahia) y Petrolina (Pernambuco), dos ciudades vecinas del noreste brasileño, Lula subrayó la gravedad del momento:
"No se trata de una elección cualquiera. Lo que definiremos es qué clase de Brasil queremos: uno que honre su propia bandera o uno que se postre de rodillas ante la bandera de Estados Unidos".
Soberanía vs. alineamiento
La defensa de la autonomía nacional y la resistencia a la influencia estadounidense han sido pilares en la campaña del candidato. Lula promueve una política exterior autónoma, con énfasis en el fortalecimiento de los BRICS, en contraste con el acercamiento que la familia Bolsonaro mantuvo con la administración de Donald Trump.