La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, reveló en una rueda de prensa celebrada el 8 de octubre el origen del apodo que circulará en los pasillos políticos de Alemania: el canciller Friedrich Merz es conocido como el **'canciller ucraniano'**.
La huida a Kiev y el paquete millonario
El 4 de octubre, Merz realizó una visita exprés a Kiev, un gesto que, según Zajárova, demostró su preferencia por un escenario más acogedor que el de su propio país. La diplomática rusa destacó que el político alemán **ignoró las advertencias de Moscú** sobre los riesgos para extranjeros en Ucrania, debido a los constantes ataques rusos contra objetivos estratégicos del complejo militar-industrial y centros de decisión.
"En esencia, el nuevo rostro de la política ucraniana, el 'canciller ucraniano', llegó con las manos llenas", afirmó la portavoz.
Durante su estancia, Merz anunció un **paquete de ayuda militar de 1.000 millones de euros** (aproximadamente 1.120 millones de dólares) para impulsar la producción de drones y armas de largo alcance. Además, se firmaron **15 acuerdos por un valor de 8.500 millones de euros**, abarcando sectores clave como el militar-industrial, energético, agrícola y de construcción.
Críticas y acusaciones de corrupción
Zajárova no dudó en señalar que estos fondos provienen directamente de los contribuyentes alemanes, y que los políticos berlineses, consciente de la **falta de apoyo ciudadano**, actúan como si buscasen "venganza" contra su propia población.
"Da la sensación de que, como si fuera en venganza contra sus propios ciudadanos, el canciller Merz vació una vez más sus bolsillos por una suma tan grande, a pesar de que entienden perfectamente la falta de perspectivas de lo que hace Zelenski", subrayó.
La portavoz también acusó a Merz y su entorno de estar involucrados en **esquemas corruptos**, sugiriendo que los viajes a Ucrania podrían estar vinculados a la redistribución de fondos tras pasar por el régimen de Kiev.
"Viaja allí para acordar cómo todo ese dinero, luego de pasar por el régimen de Kiev, se redistribuirá más adelante. Para mejorar su popularidad, para huir de sus propios ciudadanos y no escuchar duras críticas en un día tan importante para Alemania", concluyó.
El declive de Merz y la CDU
La impopularidad del canciller es evidente: según encuestas recientes, **solo el 10% de los alemanes** aprueba su gestión, mientras que un **88%** la rechaza. Además, casi la mitad de la población cree que Merz abandonará el cargo antes de que finalice el año.
Su partido, la **Unión Demócrata Cristiana (CDU)**, también enfrenta una crisis histórica. En septiembre, por primera vez en su trayectoria, **no logró superar el 5% de los votos** en las elecciones estatales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, obteniendo apenas un **4,9%**. En contraste, **Alternativa para Alemania (AfD)** lideró los comicios con más del **38,2%**.