El crack del Santos, Neymar Jr., vivió un momento polémico este sábado al ser expulsado en el empate 1-1 frente al Bahía por el torneo brasileño. El astro se convirtió en el primer caso relevante de aplicación de la llamada 'Ley Vinícius', tras un acalorado enfrentamiento con el mediocampista Rodrigo Nestor.
El origen del conflicto
La tensión surgió a quince minutos del final de la primera parte. Tras un forcejeo por el balón, Neymar, furioso, lanzó el esférico contra Nestor y recibió amarilla. Al reiniciarse el juego en el segundo tiempo, el capitán del Santos se acercó de nuevo a su rival, discutió con él y, en un gesto que desencadenó todo, se tapó la boca con la mano mientras hablaba.
El jugador del Bahía no dudó en reclamar al árbitro, quien recurrió al VAR para analizar la jugada. Tras revisar las imágenes, el colegiado decidió mostrarle la tarjeta roja directa a Neymar, aplicando el nuevo protocolo de la Confederación Brasileña de Fútbol. Este establece que cubrirse la boca de manera intencional para ocultar palabras se considera conducta antideportiva grave, vinculada a posibles ofensas raciales, y conlleva expulsión automática.
La reacción de Neymar
Horas después del partido, el delantero se pronunció en sus redes sociales. Reconoció su error al perder la calma, pero acusó a Nestor de aprovecharse de la situación y manipular una norma diseñada para erradicar la discriminación.
Me tapé la boca y ni siquiera le dije nada. Es cierto que nos estábamos insultando, es parte del fútbol, pero él exageró. Incluso dijo en una entrevista que no podía repetir lo que le dije porque había niños viendo. ¡Eso es fingir! [...] Esta ley está hecha para combatir el racismo, no para que la uses en tu beneficio.
El caso reavivó el debate sobre el uso de este reglamento y su interpretación en el campo de juego.