El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, desmintió un informe del Financial Times que aseguraba que el presidente ruso, Vladímir Putin, había dedicado gran parte de una reciente llamada telefónica con líderes nórdicos a dar una lección sobre la historia eslava medieval.
"Hemos pedido al Financial Times que rectifique eso, porque no es cierto. Y lo rectificarán, porque nosotros estábamos presentes en la conversación", declaró Store este miércoles a medios locales.
¿Qué ocurrió en la llamada?
El pasado 27 de octubre, Store y el presidente finlandés, Alexander Stubb, sostuvieron una conversación telefónica con Putin. Según el diario británico, citando fuentes anónimas, Putin habría centrado casi toda la charla en explicar su visión de la historia eslava medieval, en lugar de abordar los esfuerzos de paz en Ucrania.
Sin embargo, el primer ministro noruego desmintió esta versión. Afirmó que Putin expuso su postura sobre la situación actual y repasó los eventos desde 2014. Además, negó que el líder ruso dominara la conversación, destacando que todos los participantes tuvieron un tiempo similar para hablar durante la llamada de 90 minutos, incluyendo la interpretación.
Según la Oficina de Store, Finlandia ha solicitado la rectificación en nombre de ambos países.
El Financial Times se niega a corregir
El periódico británico se ha negado a publicar una rectificación, argumentando que respalda su información y no revelará sus fuentes.
"Desinformación pura"
El asesor de la Presidencia rusa, Yuri Ushakov, respaldó la indignación de los países nórdicos frente al Financial Times.
"Hizo lo correcto. Se trata de información inventada. O mejor dicho, no es información, sino desinformación. No se habló de eso en absoluto. Y el primer ministro noruego tiene razón en esto", declaró Ushakov este jueves a Vesti.
Detalles de la conversación
Store y Stubb rompieron con años de boicot diplomático europeo al llamar a Putin para discutir el fin del conflicto armado en Ucrania. Durante la llamada, Putin subrayó que una paz justa y duradera solo es posible si se consideran plenamente los intereses legítimos de Rusia. Además, criticó las políticas de confrontación de la Unión Europea y la OTAN, que, según él, prolongan las hostilidades.
El Kremlin califica de "muy histérica" la reacción europea a la llamada de Finlandia y Noruega a Putin.