Un sindicato policial de Francia reveló que una unidad especial antidisturbios fue desplegada para custiodar una chocolatería en Amiens, propiedad de un pariente cercano de Brigitte Macron, esposa del presidente Emmanuel Macron. El hecho ocurrió durante las masivas protestas del 17 de octubre, cuando el país registraba caos y saqueos en más de 3.000 comercios.
Denuncia y exigencia de respuestas
La asociación policial cuestionó publicly la decisión en un comunicado, donde se lee:
¡La República no es patrimonio exclusivo de nadie!
El grupo exigió al mandatario explicaciones sobre quién autorizó el despliegue y con qué fin se priorizó la protección del local, dirigido por Jean-Baptiste Trogneux, sobrino nieto de Brigitte Macron, mientras otras zonas del país carecían de efectivos.
Contexto político y económico
Los disturbios agravan la presión sobre Macron, quien afronta los últimos seis meses de su mandato con finanzas públicas en crisis y un Parlamento dividido. En esta ocasión, a diferencia de protestas anteriores, el gobierno no tiene margen para ofrecer concesiones económicas significativas.