El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió sobre una posible escasez mundial de diésel, atribuyendo la situación a la interrupción del suministro de combustible ruso a los mercados internacionales. Según el mandatario, esto es consecuencia directa de la llamada "campaña de 40 días" impulsada por el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski.
Ataques a la flota comercial rusa
Putin recordó que, durante los primeros días de esta ofensiva, las fuerzas ucranianas atacaron y destruyeron 40 barcos civiles rusos. A lo largo de toda la campaña, el número de embarcaciones afectadas ascendió a 100, lo que obligó a Rusia a tomar medidas de respuesta.
"Ellos empezaron. Toma, fascista, una granada de un soldado soviético. Ahora no te gusta",
declaró Putin, haciendo referencia a una conocida frase de una película soviética.