Científicos de Corea del Sur han logrado un avance significativo en la batalla contra la pérdida del cabello. Un equipo de investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), en colaboración con la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, ha creado una gorra flexible que emplea luz infrarroja cercana. Este dispositivo, según un estudio publicado el 10 de enero en la revista *Nature Communications*, logró disminuir en un 91,6 % la actividad de una enzima ligada al envejecimiento de las células clave para el crecimiento capilar en pruebas de laboratorio.
¿Cómo funciona este innovador tratamiento?
El mecanismo se basa en la emisión de luz infrarroja con una longitud de onda de entre 730 y 740 nanómetros, que actúa directamente sobre las células de la papila dérmica, ubicadas en la base de los folículos pilosos. Estas células son esenciales para el desarrollo del cabello. A diferencia de los métodos tradicionales de fototerapia, que emplean cascos rígidos con láseres o luces LED, esta nueva tecnología incorpora diodos orgánicos emisores de luz (OLED) en un material flexible que se adapta perfectamente a la forma del cráneo, permitiendo una distribución más uniforme de la luz sobre el cuero cabelludo.
Resultados prometedores en laboratorio
Los experimentos, realizados con células humanas cultivadas en laboratorio, revelaron que la exposición a esta luz no solo redujo drásticamente la actividad de una enzima asociada al envejecimiento celular, sino que también mejoró la capacidad de movimiento de estas células.
"Un hallazgo fundamental de esta investigación es que las longitudes de onda de luz diseñadas con precisión pueden inhibir de manera efectiva el envejecimiento de las células de los folículos pilosos", destacó Eun Hae Cho, primera autora del estudio, en un comunicado emitido por KAIST.
Próximos pasos: de la teoría a la práctica
Aunque los resultados son alentadores, la tecnología aún no ha sido probada en humanos. Los científicos tienen planeado llevar a cabo estudios preclínicos para evaluar su seguridad, eficacia y posible aplicación como tratamiento definitivo contra la alopecia.