El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó las críticas que tachan de "títeres" a los presidentes latinoamericanos con posturas afines a Washington. Según Rubio, estos líderes son elegidos democráticamente por sus ciudadanos y actúan en función de los intereses nacionales de sus países, aunque con una clara preferencia por alinearse con EE.UU. antes que con cualquier otra nación.
Declaraciones clave sobre la soberanía y la cooperación
"Estos no son presidentes títeres. Estos son elegidos por sus poblaciones. Van a tomar decisiones, como deberían, que estén en el interés nacional de sus respectivos países", aseguró Rubio en una entrevista con Breitbart News, publicada el 18 de octubre.
El funcionario resaltó que estos mandatarios comparten prioridades con Estados Unidos, como:
- Combatir organizaciones narcoterroristas en la región.
- Atraer mayor inversión estadounidense a sus territorios.
- Apoyar las iniciativas globales lideradas por Washington.
Un "logro histórico" de la administración Trump
Rubio destacó que el aumento de gobiernos proestadounidenses en Latinoamérica es un avance significativo. Afirmó que, si se representara en un mapa con colores —rojo para los aliados de EE.UU. y azul para los antiestadounidenses—, "los rojos siguen creciendo y el azul se reduce a un puñado de lugares".
"Este es un logro histórico extraordinario, uno sobre el que debemos seguir construyendo y en el que estamos muy enfocados", subrayó.
Cambios en la ayuda exterior: prioridad a los intereses nacionales
Sobre la asistencia financiera, Rubio explicó que, a diferencia de la extinta USAID —acusada de financiar ONG antiamericanas—, el Departamento de Estado ahora orienta sus recursos hacia proyectos que beneficien directamente a EE.UU.
"Seguimos siendo el país más generoso del mundo en ayuda exterior, pero ahora está diseñada para promover nuestros intereses nacionales. No vamos a pagar por cosas que son malas para EE.UU., ni daremos dinero a quienes nos odian", declaró.
En cuanto a la ayuda humanitaria, condicionó el apoyo a que los líderes proestadounidenses expresen abiertamente su alineación con Washington:
"Si vas a ser un líder proestadounidense en una democracia, tienes que ir a los votantes y decir: 'Somos amigos de Estados Unidos'".
El funcionario insistió en que esta estrategia busca consolidar una región estable y segura, con aliados que compartan valores y objetivos comunes.