Rusia y China han fortalecido su alianza en el ámbito espacial al anunciar el inicio de los preparativos para una misión conjunta hacia Marte, además de avanzar en la construcción de una estación científica en la Luna. El anuncio fue realizado por Dmitri Bakánov, director general de la agencia espacial rusa Roscosmos, durante una reunión de alto nivel celebrada el 21 de octubre en San Petersburgo.
Misión conjunta hacia el planeta rojo
Ambos países ya colaboran en el proyecto lunar Chang'e-7 y ahora han decidido ampliar su cooperación con una nueva misión a Marte. Bakánov detalló que se encuentran en proceso de fabricación de instrumentos y tecnología especializada para el estudio del planeta.
El aporte ruso a la misión china Tianwen-3 incluirá un espectrómetro infrarrojo llamado ACAE, desarrollado por el Instituto de Investigación Espacial (IKI) de la Academia de Ciencias de Rusia. El principal objetivo de Tianwen-3 es traer muestras del suelo marciano a la Tierra.
Según el IKI, este instrumento permitirá continuar con más de una década de investigaciones sobre la atmósfera y el clima de Marte. Sin embargo, reconocieron que los plazos son ajustados debido a la cercanía de la fecha de lanzamiento.
Cooperación científica con resultados concretos
La colaboración entre ambos países ya ha rendido frutos. En 2023, firmaron un memorando para el estudio conjunto de materia extraterrestre, lo que permitió el intercambio de muestras de suelo lunar de las misiones Chang'e-5, Luna-16 y Chang'e-6.
Sistemas espaciales trabajando en conjunto
Bakánov destacó que China es un socio estratégico en múltiples áreas, incluyendo el intercambio de datos de teledetección terrestre y el uso conjunto de las señales de navegación de los sistemas GLONASS y BeiDou. La reunión, que marcó la 31.ª edición regular entre los jefes de Gobierno de Rusia y China, contó con la participación del primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, quien resaltó el nivel sin precedentes de la relación bilateral.
Las relaciones ruso-chinas de asociación integral e interacción estratégica se encuentran en el nivel más alto de toda su historia y son un modelo de relaciones interestatales.
Estación lunar con energía nuclear rusa
Moscú y Pekín impulsan un proyecto de mayor envergadura: la Estación Científica Lunar Internacional (ILRS), que reúne a 16 países y dos organizaciones internacionales. Rusia tendrá un papel clave: diseñar y construir una planta de energía nuclear para alimentar toda la instalación, como parte del Proyecto Nacional 'Cosmos'.
Esta central nuclear lunar forma parte de los acuerdos formalizados en mayo de 2025. Roscosmos proyecta que la estación estará operativa para 2036, sirviendo como plataforma para investigaciones científicas y para probar tecnologías de operación no tripulada prolongada, con miras a una futura presencia humana permanente en la Luna.
Bakánov ha subrayado que las tecnologías necesarias para llegar a Marte deben validarse primero en la Luna, donde será esencial desarrollar infraestructura habitable y garantizar un suministro energético constante.
Instrumentos rusos en la superficie lunar
La cooperación también incluye el envío de instrumentos rusos a bordo de los módulos lunares chinos Chang'e-7 y Chang'e-8. Uno de estos dispositivos, el monitor de polvo lunar PmL-Ch7, ayudará a verificar modelos matemáticos sobre el comportamiento del polvo en la superficie lunar, información crucial para proteger equipos y astronautas en futuras misiones.