El presidente de Paraguay, Santiago Peña, aseguró este 4 de noviembre que el sistema financiero del país sigue siendo robusto, a pesar del impacto generado por la quiebra del Ueno Bank, una de las instituciones bancarias más grandes de la nación. La crisis ha dejado en la incertidumbre a millones de ahorristas y jubilados, quienes ya han salido a las calles de Asunción para exigir soluciones.
Mensaje de calma y compromiso
Peña se dirigió a la ciudadanía a través de un mensaje grabado difundido en sus redes sociales, donde destacó su reunión con los presidentes de ambas cámaras del Congreso. El objetivo: impulsar una ley que permita reintegrar a los afectados sus fondos en el menor tiempo posible.
Me reuní con los presidentes de ambas cámaras del Congreso para promover una ley que nos permita devolver a cada ahorrista lo que es suyo lo antes posible.
El mandatario subrayó que, con la aprobación de esta normativa, se podrán cubrir las pérdidas del 98 % de los clientes del banco en quiebra. Además, buscó transmitir un mensaje de "tranquilidad" a la población, ante el caos desatado por la intervención sorpresiva de una entidad que atendía a 2,9 millones de usuarios.
Garantías y advertencias
Peña insistió en la fortaleza del sistema financiero paraguayo, respaldado por instituciones y mecanismos de protección. También dejó claro que los responsables de irregularidades enfrentarán consecuencias legales, sin distinciones.
El sistema financiero es fuerte, cuenta además con instituciones y mecanismos de protección. Tengan la seguridad de que quienes resulten responsables de irregularidades deberán responder y ya lo están haciendo, ante la justicia, sin excepciones. Mantengamos la serenidad para enfrentar esta situación de la mejor manera.
Crisis política en aumento
La quiebra del Ueno Bank ha desencadenado un escenario de inestabilidad para el Gobierno de Peña. Se reveló que el presidente mantuvo vínculos comerciales con una financiera vinculada al banco, el cual, además, recibió millonarios fondos estatales, especialmente destinados al pago de jubilaciones, desde el inicio de su administración.
Ante esta situación, la oposición ha impulsado un juicio político en el Congreso para destituir al mandatario. Las acusaciones incluyen:
- Conflicto de intereses
- Cooptación del Estado
- Manipulación regulatoria
- Desvío de fondos jubilatorios
- Sobrepaso de límites crediticios
- Encubrimiento institucional
- Beneficio patrimonial indebido
- Afectación de la confianza en el sistema financiero nacional
El caso ha generado un fuerte revuelo en el país, con protestas masivas y un clima de desconfianza generalizada.