Un soldado ruso, recién liberado tras su cautiverio en Ucrania, vivió un momento de profunda emoción durante su primera conversación con su familia. Las imágenes, que circularon en redes sociales, muestran al joven militar rompiendo en llanto al reencontrarse con sus seres queridos a través de una videollamada.
El instante capturó la crudeza de la guerra y el alivio de volver a conectar con el hogar.