El Observador Venezolano de Prisiones (OVP) alerta sobre la crítica situación de casi 300 mujeres, entre las que se encuentran 38 presas políticas, que agresiones en el Centro Penitenciario La Crisálida. Las condiciones son deshumanizantes: carecen de atención médica constante y enfrentan un sistema con presuntos actos de corrupción al interior del recinto.
Las duras realidades dentro de las celdas Las detenidas se ven obligadas a improvisar cortinas dentro de sus celdas para intentar resguardar un mínimo de privacidad al utilizar las pocetas, una muestra más de la precariedad en la que viven.
"No sacan a nadie hasta que se está muriendo".