Las conversaciones entre los mandos de la Unión Europea durante la cumbre celebrada el pasado viernes giraron en torno al tema migratorio, generando un ambiente de alta tensión y discusiones encendidas. La situación se vio agravada por las imágenes de los disturbios registrados en Francia durante el fin de semana, según información difundida este lunes 19 de octubre por el medio Politico.
Un debate marcado por la dureza
El encuentro a puertas cerradas fue calificado por dos diplomáticos comunitarios como un intercambio "desagradable", "muy franco" e incluso "indigno" para una reunión del Consejo Europeo.
Los participantes destacaron que la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el primer ministro de República Checa, Andrej Babis, emplearon un "lenguaje muy cargado", asociando las políticas migratorias con la "protección de la civilización europea".
Uno de los diplomáticos mencionó que el presidente del Consejo Europeo, António Costa, debería haber intervenido para moderar el debate.
Propuestas y rechazo
El enfrentamiento surgió tras una iniciativa impulsada por Dinamarca, Italia y Polonia para endurecer el discurso sobre migración en las conclusiones de la cumbre. La propuesta contaría con el respaldo de más de una docena de países, de acuerdo con tres fuentes diplomáticas. Sin embargo, la medida fue finalmente descartada cuando el presidente francés, Emmanuel Macron; el primer ministro de Luxemburgo, Luc Frieden; y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se negaron a apoyarla.
Posturas radicales
Por su lado, los líderes de Hungría y Polonia advirtieron que el caos actual valida sus posturas a favor de políticas migratorias más estrictas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se pronunció al respecto, escribiendo en su plataforma Truth Social:
"Los inmigrantes se han apoderado de Francia. ¡Hay que cerrar las fronteras ya!".