Una cuidadora de animales perdió la vida este martes como consecuencia de las graves heridas sufridas el sábado anterior, tras ser atacada por un leopardo persa en el parque safari Beekse Bergen, ubicado en Países Bajos. La institución confirmó su deceso y anunció el inicio de una investigación independiente para determinar las causas del suceso.
La víctima, quien se encontraba en coma inducido y en estado crítico, fue operada de urgencia el mismo día del ataque debido a lesiones severas en la cabeza y el cuello. A pesar de los esfuerzos del equipo médico, su condición se deterioró de manera irreversible.
Una vida dedicada a los animales
La fallecida era una empleada con casi cuatro décadas de experiencia en Beekse Bergen, donde comenzó a trabajar a los 17 años. Su pérdida ha conmocionado a todo el personal del parque, que ha habilitado un espacio conmemorativo en sus instalaciones.
"Su muerte nos conmueve profundamente a todos", declaró el parque en un comunicado.
Los detalles del accidente
El ataque ocurrió alrededor de las 11:00 (hora local), mientras la cuidadora realizaba una ronda de rutina en la zona de depredadores. Debido a una fuerte tormenta, los felinos habían permanecido encerrados en el área interior desde la noche del viernes, una medida excepcional registrada en el informe diario entregado al turno matutino.
Aún no se ha confirmado si la trabajadora estaba al tanto de que los animales seguían dentro cuando ingresó sola al recinto. En situaciones normales, debe existir una barrera física entre el personal y los animales, pero al menos un leopardo logró superarla. Pese a la gravedad del ataque, la mujer logró pedir auxilio por radio.
La ausencia de cámaras de seguridad en esa zona ha dificultado la reconstrucción exacta de los hechos.