El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tomó una decisión clave: los juzgados contra el terrorismo ahora tendrán su fase de control distribuida en cada circuito judicial penal de los estados del país. Esta medida busca descentralizar el proceso, llevándolo más cerca de las regiones donde se generan los casos.
¿Qué implica este cambio?
La fase de control de estos tribunales ya no se concentrará en una sola sede. Cada circuito judicial penal de los estados asumirá esta responsabilidad.
La reestructuración responde a una estrategia para agilizar y regionalizar la atención de casos vinculados al terrorismo, según lo dispuesto por el máximo tribunal de Venezuela.