El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advertía este lunes 19 de octubre, desde un mitin en Kansas, que el futuro de su país podría reflejar el de Francia si no se toman medidas urgentes. Según su análisis, el territorio francés, en otro tiempo una potencia global, ahora se encuentra "conquistado, saqueado e incendiado".
Un escenario de advertencia
Trump describió a Francia como un país bajo el asedio de "migrantes, yihadistas y comunistas", grupos que, a su juicio, "rechazan el cristianismo y los valores de la civilización occidental". Además, criticó a los líderes "globalistas" de izquierda por permitir la entrada de millones de inmigrantes, cuyas creencias, según él, "chocan con los principios occidentales".
Llamado a la acción
"Europa debe cerrar sus fronteras y expulsar a quienes odian sus naciones", declaró el mandatario.
Aseguró que los inmigrantes no sienten apego por Francia, su gente, su arte ni su arquitectura. Incluso reveló que había instado al presidente francés, Emmanuel Macron, a tomar medidas drásticas:
"Cierre la frontera o será el fin de Francia".
Una crítica a los demócratas
Trump advirtió que los demócratas radicales, a quienes llamó despectivamente *dumócratas*, buscarían replicar en Estados Unidos los disturbios que, según su versión, azotan a Francia, con "campanarios en llamas y fuegos descontrolados". Los calificó como un partido integrado por "marxistas antioccidentales" y "migrantes hostiles del Tercer Mundo".