El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente el cese al fuego pactado con Irán, tachándolo de "pérdida de tiempo" y asegurando que su gobierno aceptó esta medida solo por un gesto de buena voluntad hacia su contraparte.
"Realizamos un breve alto el fuego, algo que nunca me entusiasmó. Me pareció, de alguna manera, una pérdida de tiempo. Pero, bueno, uno escucha a los expertos. Al final, aceptamos esa pausa y permitimos la entrada de algunos barcos. Queríamos ser amables, pero, en mi opinión, no sirvió de nada", declaró el mandatario.
Estas declaraciones las ofreció durante un mitin en el estado de Misisipi este lunes.
Irán, el "origen del conflicto"
El líder estadounidense también acusó a Irán de ser el responsable de iniciar las hostilidades contra su país.
"No fuimos nosotros quienes comenzamos la guerra con Irán. Fue Irán quien la empezó con nosotros", afirmó.
Además, insistió en que el enfrentamiento era inevitable y que atacar territorio iraní "era algo que debió hacerse hace mucho tiempo".
"No quiero minimizar su importancia, porque es un asunto muy serio, pero anticipaba que el precio del petróleo se dispararía, mucho más de lo que estaba dispuesto a soportar. Sin embargo, no teníamos otra alternativa. Esto debía haberse hecho antes", argumentó.
El fracaso del acuerdo
En abril de 2026, Estados Unidos e Irán firmaron un cese al fuego temporal con el objetivo de avanzar hacia un tratado de paz definitivo. No obstante, ambas partes se acusaron mutuamente de violar la tregua. El 17 de agosto finalizaba el plazo para concretar el acuerdo, pero no se logró.
Desde entonces, los ataques iraníes contra instalaciones estadounidenses en Oriente Medio se han multiplicado, mientras que Washington ha respondido con bombardeos en territorio iraní. Además, ambos países han atacado barcos en el estrecho de Ormuz, donde el tráfico marítimo sigue severamente restringido.