El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó durante su encuentro con el líder chino Xi Jinping en Washington la posibilidad de iniciar negociaciones trilaterales de control de armas entre su país, Rusia y China. Así lo confirmó la Casa Blanca tras la visita de Estado de Xi, la primera en 11 años, que se extendió por tres días y en la que ambos mandatarios alcanzaron acuerdos en múltiples temas.
Putin celebra el acercamiento entre las dos mayores economías del mundo
El presidente ruso, Vladímir Putin, expresó que Moscú valora positivamente los diálogos entre Washington y Pekín, al tratarse de las dos economías más poderosas del planeta, cuyos resultados tendrán un impacto global en la estabilidad financiera.
El vacío nuclear: un riesgo que crece
Desde el 5 de febrero, cuando expiró el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START), Estados Unidos y Rusia no han logrado renovar ningún acuerdo formal en materia de control de armamentos. Este es el primer vacío en el control nuclear desde la década de 1970, tras el rechazo de Washington a mantener las limitaciones existentes, pese a los insistentes llamamientos de Moscú.
Rusia ahora exige que cualquier nuevo pacto considere el equilibrio estratégico global, incluyendo el arsenal nuclear de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN. En documentos oficiales, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso subraya la necesidad de evaluar los riesgos derivados del desarrollo de las capacidades nucleares de los países miembros de la alianza atlántica. Además, Moscú ha manifestado su disposición a explorar futuros mecanismos de control de armas, siempre que estos integren todas las capacidades estratégicas que afectan la seguridad europea y mundial.
China rechaza de plano las negociaciones trilaterales
El viceministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, criticó que Estados Unidos haya celebrado la «muerte» del Nuevo START, argumentando que este ya no cumplía con sus demandas en cuanto a alcance, límites y participantes. Según Riabkov, Washington propuso como alternativa unas negociaciones multilaterales obligatorias con la inclusión de China, a pesar del rotundo rechazo de Pekín.
"Las fuerzas nucleares de China y Estados Unidos no están ni de cerca al mismo nivel, y no es justo ni razonable exigir a China que participe en negociaciones de desarme nuclear en esta etapa", declaró en febrero el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian.