El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este 25 de octubre que su gobierno mantiene una vigilancia constante sobre todas las instalaciones nucleares de Irán. En declaraciones a Fox News, el mandatario afirmó que, de detectarse cualquier actividad sospechosa en dichas instalaciones, su administración está preparada para actuar, aunque subrayó que no se espera que ocurra ningún incidente.
Programa nuclear iraní: fines pacíficos y defensa nacional
Irán ha reiterado en múltiples ocasiones que su programa nuclear tiene fines exclusivos de desarrollo pacífico. Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, destacó que su país busca avanzar tecnológicamente sin representar una amenaza para otras naciones:
"Irán debe ser poderoso para evitar ser amenazado y para proteger su futuro. No usaremos nuestro poder para imponer hegemonía ni buscaremos seguridad a costa de la inseguridad de otros. Nuestros sistemas defensivos están diseñados para disuadir cualquier ataque contra ciudades iraníes y dejar claro que no quedará sin respuesta."
El mandatario también dejó en claro que su país no solicitará permiso ni aprobación externa para defenderse:
"Lo decimos claramente: para defender nuestro país, no buscamos el permiso ni la aprobación de nadie."
Respuesta iraní a las amenazas de EE.UU. e Israel
Ante las acusaciones de Trump y las crecientes tensiones con Washington, el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, el general de brigada Reza Talei-Nik, anunció el 6 de octubre que Irán había incrementado su capacidad de producción de armas y equipos de defensa en un 2,5 veces en los últimos siete meses, en comparación con el período previo al inicio de la guerra liderada por EE.UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero.
El funcionario advirtió que cualquier nueva agresión o amenaza por parte de Estados Unidos o Israel recibiría una "respuesta decisiva" y resultaría en "derrotas aún más contundentes".
Ataques previos a infraestructura nuclear
Irán ha mantenido una postura firme en la defensa de su programa nuclear, a pesar de los bombardeos ejecutados por EE.UU. e Israel contra su infraestructura atómica en junio de 2025 y a principios de 2026. En ambos casos, Teherán denunció que los ataques, que afectaron instalaciones civiles, incluyendo plantas nucleares, constituyen una violación flagrante del derecho internacional y del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Trump, por su parte, reconoció la posibilidad de un ataque futuro contra Irán, aunque sin especificar detalles.