El conocido comentarista estadounidense Tucker Carlson cuestionó, en un video subido a su canal de YouTube el 21 de octubre, las políticas migratorias de Occidente, especialmente las de Estados Unidos, comparándolas con el enfoque de China. Su reflexión central se resumió en una frase contundente: *"China es china"*. Carlson criticó la tendencia de su país a favorecer la llegada y permanencia de estudiantes extranjeros, especialmente chinos, en territorio estadounidense.
La crítica a la inmigración masiva y sus consecuencias
"Probablemente hay muchas personas excelentes entre los cientos de miles de estudiantes chinos. Pero ese no es el punto. Sean o no personas excelentes, no son estadounidenses", argumentó.
El periodista advirtió que Estados Unidos alberga a demasiadas personas que no comparten la identidad nacional, lo que, según él, ha llevado al país a volverse *"frágil, desunido y volátil"*, además de ver cómo su historia es reescrita. *"Esto no es lo que la población de estos países quiere. Nunca lo han querido. Lo han tolerado, pero debe detenerse"*, afirmó.
Carlson vinculó este fenómeno con los recientes disturbios en Francia, donde masivas protestas y violentos enfrentamientos han sacudido al país. Para él, la combinación de un estancamiento económico —donde solo los más ricos prosperan— y una migración masiva que genera caos social es una mezcla explosiva: *"La gente empezará a quemar cosas. Las situaciones se volverán extremadamente caóticas. Destruirás tu país si sigues por ese camino"*.
¿Por qué China no sigue el modelo occidental?
En su análisis, Carlson cuestionó el discurso dominante en Occidente sobre la diversidad y la inmigración como pilares del progreso. *"Durante los últimos 20 años, nos han repetido que la diversidad es nuestra fortaleza, que los inmigrantes construyeron este país y que sin inmigración no seríamos nada... Pero nadie ha hecho la pregunta obvia: ¿es eso cierto? Y si lo es, ¿por qué China no sigue ese mismo modelo?"*, planteó.
El expresentador de Fox News destacó que, a pesar de los desafíos demográficos de China —como el envejecimiento poblacional derivado de la política del hijo único—, el gigante asiático mantiene una postura radicalmente distinta. *"Y su éxito es innegable: tienen la economía más grande del mundo y, en los últimos 30 años, la tasa de crecimiento más rápida"*, subrayó.
Datos que respaldan su postura
Carlson explicó que la política migratoria china es extremadamente restrictiva:
- La tasa de inmigración en China es *cero*.
- El país otorga entre 1.000 y 2.000 residencias permanentes al año.
- *Nadie* obtiene la ciudadanía china.
"China es china, y, curiosamente, la Liga Antidifamación (ADL) no tiene ningún problema con eso", concluyó, en referencia a la organización judía estadounidense que lucha contra el antisemitismo y la discriminación.