La Unión Europea acelera sus esfuerzos para fortalecer los lazos con Canadá, en medio del deterioro de sus relaciones con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump. Así lo revelaron fuentes oficiales europeas citadas por Bloomberg este sábado, destacando la urgencia de consolidar una alianza transatlántica ante los desafíos globales actuales.
Un nuevo rumbo para la supervivencia europea
Ante un panorama marcado por problemas existenciales, agravados por la tensión con Washington, la UE busca establecer bases sólidas para garantizar su estabilidad. En este contexto, Canadá emerge como un socio clave, especialmente por su propia situación de conflicto con su vecino del sur, Estados Unidos.
¿Por qué es crucial esta alianza?
Tanto la UE como Canadá enfrentan un futuro incierto, dominado por potencias como Estados Unidos y China, que amenazan su seguridad y equilibrio económico. Esta realidad coincide con declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien, durante una visita a Montreal —previa a una cumbre con el primer ministro canadiense, Mark Carney—, advirtió:
Estamos presenciando un deterioro cada vez mayor del orden internacional. Ya no podemos permitir que nos aten las limitaciones del antiguo orden mundial.
En ese encuentro, Von der Leyen anunció su intención de crear una "alianza para el futuro", comenzando con Canadá. Las partes acordaron avanzar hacia una cooperación más profunda, que incluye:
- Integración de cadenas de suministro
- Coordinación en políticas de seguridad económica
- Colaboración en la industria de defensa
- Mayor inversión europea en materias primas críticas
Estamos trabajando para lograr la asociación más sólida posible, sin llegar a la adhesión, con Canadá convirtiéndose en el primer miembro asociado de la UE, remarcó Carney.
La propuesta que no prosperó
En septiembre pasado, durante su discurso anual sobre el estado de la Unión, Von der Leyen sorprendió al sugerir que Canadá podría convertirse en el primer miembro asociado del bloque europeo. Sin embargo, según un informe de Politico, los países de la UE rechazaron esta idea.
Diplomáticos europeos revelaron que Alemania, Grecia y Francia se opusieron a la formulación propuesta. En su lugar, optaron por definir la relación con Canadá como una "asociación aún más estrecha".