El testimonio de una migrante llamada Rosa ha revivido la discusión sobre la realidad económica de las familias venezolanas. Aunque muchos trabajadores reciben salarios mínimos, el elevado costo de vida y los gastos de crianza hacen que las remesas se agoten con rapidez.
La polémica que trasciende El material audiovisual de Rosa dejó al descubierto una problemática tangible. Más allá del conflicto familiar que se visualizó, el debate en las redes sociales evidenció que el alto costo de vida en el país sigue siendo un desafío constante para los ciudadanos.