🔴🔵 Operación Furia Épica (EE UU) & León Rugiente (Israel) – Primera aproximación

dixiocarrizo2

En el momento de escribir el presente artículo se pueden apreciar una serie de situaciones políticas que son de importantes consideraciones para los países involucrados en el conflicto y que, de diversas formas, están afectando a decenas de países de manera indirecta, aunque en esencia parezca una batalla central entre tres potencias militares de diferentes escalas.

Veamos los detalles:

1.- Irán

Es el campo de batalla principal y, en apenas cuatro días, ha perdido el control militar del aire, como se aprecia en los ataques de centenares de aviones estadounidenses e israelíes que, a diario, vuelan sobre las ciudades iraníes atacando instalaciones militares y políticas, lo que va a terminar con el colapso de los servicios públicos, algo particularmente grave en un país con 90 millones de habitantes.

La destrucción de la Marina de Guerra, que se ha simbolizado en el hundimiento de un buque en el océano Índico por un submarino, es la demostración de que el comercio internacional de Irán está cerrado por completo, lo que va a destruir su sistema económico de forma profunda. Esto podría terminar generando una serie de protestas masivas a corto plazo, al hundirse toda la logística de la vida civil del país.

Un caso especialmente relevante es la “decapitación política” del liderazgo político y militar iraní, que va mucho más allá del aspecto moral del mismo, puesto que las personas en los mayores puestos de responsabilidad de un país manejan una serie de conocimientos sobre las instituciones que dirigen que no están en conocimiento de los subordinados inmediatos que les sustituyen.

Recordemos que en estos gobiernos de largos períodos de duración se tejen telarañas de relaciones de poder entre familiares y amigos que entran en conflicto al perderse la cabeza principal del sistema, dado que los nuevos jefes o responsables proceden a sustituciones en las plantillas de las estructuras organizacionales por elementos propiamente leales a los nuevos jefes.

Las lecciones militares de lo ocurrido en Gaza y el Líbano son elementos centrales de lo que podría ocurrir en Irán de continuar el exterminio de los funcionarios más calificados de dicho país en instituciones públicas.

En plena comprensión de que sus enemigos están buscando la derrota política y militar total, es posible imaginar la caótica situación política y militar iraní, que ha atacado a muchos países de forma directa, atrayendo a los mismos a una posición que les impide asumir una postura de neutralidad durante el conflicto.

La idea política de obligar a dichos gobiernos a cerrar las instalaciones militares estadounidenses, a cambio de evitar los ataques con drones y misiles desde Irán, es una apuesta geopolítica peligrosa, puesto que el envío de misiles a Turquía y Chipre lo que está movilizando es una opinión pública que se puede volver hostil a la posición iraní, desembocando en la creación de una mayor alianza de países contra la República Islámica de Irán.

2.- Las monarquías del Golfo Pérsico

Para las poderosas familias de los reinos de Arabia Saudita, Baréin, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, la actual guerra tiene unas consecuencias profundas que van mucho más allá de las instalaciones petroleras y sus exportaciones.

Todas las monarquías han invertido el fruto principal de su producción petrolera en inversión inmobiliaria, construyendo ciudades futuristas con servicios públicos con tecnología de punta, lo que se aprecia muy concretamente en la muy admirada ciudad de Dubái, que es un centro turístico global. Esto genera una problemática muy específica, dado que los dueños de tiendas, apartamentos e instituciones en dichos países no están dispuestos a vivir en un estado de estrés permanente por motivos bélicos, como sí puede estarlo la sociedad israelí, educada para la mitigación de los efectos de ataques militares y terroristas.

El verdadero problema de esta guerra es la fuga de millonarios extranjeros y nacionales y la caída de la inversión extranjera, por lo cual estos ciudadanos podrían movilizarse a otros países mucho más seguros desde el punto de vista militar.

Es necesario, desde su punto de vista, que esta guerra termine con la desaparición de la amenaza militar de Irán para evitar un ataque de pánico permanente que eche al pajón todos los planes de inversión y construcción de dichos países, especialmente en Arabia Saudí, que tiene los mayores proyectos de infraestructuras del mundo después de la República Popular China.

Más allá del futuro, también existe el problema del presente: el cierre de las exportaciones petroleras y gasíferas obliga a dichos países a consumir sus vastas reservas financieras, lo que afecta gravemente sus intereses económicos y abre la posibilidad de que tengan que liquidar sus activos extranjeros para garantizar los recursos que sostienen las generosas políticas sociales que garantizan la popularidad de los nacionales hacia sus gobiernos.

Ante estas realidades, y habiendo gastado centenares de miles de millones de dólares estadounidenses en armas y otros equipos militares en los últimos tiempos, se haría inevitable la participación de dichos países en dicho conflicto por razones de supervivencia nacional.

En este caso, centenares de aviones se unirían a los bombardeos cotidianos, multiplicando los efectos destructivos de la guerra, especialmente en infraestructuras de uso civil.

Tal como ocurriese en la Guerra del Golfo en 1991, dichos países tienen la capacidad de asumir los costos de la guerra para Estados Unidos en caso de presentarse esta situación.

3.- Israel

Es, sin duda, el actor principal de la actual situación militar en el terreno, debido a que se encuentra en la batalla decisiva y final que, desde 1979, ha existido entre Irán e Israel en diversos campos, en una guerra asimétrica y de inteligencia que durante décadas ha llevado a la destrucción física de instalaciones y a la eliminación de sus operadores.

Israel ha anunciado su intención de destruir la industria militar, la industria atómica y, por último —y no menos importante—, lograr la sustitución del gobierno mismo en Irán.

Israel está muy consciente de que el colapso financiero de muchos grupos militantes en el mundo depende de la asistencia del gobierno iraní, por lo cual se está peleando por un cambio colosal en toda la región.

Habrá que esperar en las próximas semanas si esta guerra canaliza la eliminación total del grupo Hezbolá en el Líbano, así como la organización de una campaña militar para acabar con el gobierno hutí en Yemen.

Para el gobierno de Netanyahu en Israel, es el capítulo final de un período histórico que abarca desde los inicios de su nación, puesto que la caída del gobierno iraní sería la alcabala política final para conseguir la paz con el resto de los países árabes, mucho más preocupados por sus intereses económicos que por buscar algún tipo de conflicto con Israel.

La perspectiva de conseguir la paz de forma definitiva y la seguridad plena de su vida colectiva le da a la guerra con Irán prácticamente un carácter sacrosanto que comparte gran parte de la sociedad israelí.

Ante la evidente superioridad militar convencional, el gran desafío de Israel es prevenir ataques terroristas a nivel global, lo que afecta sin duda a muchos países, especialmente a quienes no colaboren con las autoridades de Israel en la protección de sus ciudadanos y empresas en el exterior.

La próxima semana veremos las implicaciones de esta guerra en otros países.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

Share This Article
No hay comentarios