Las quejas contra la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) se multiplican en distintos estados del país debido a los elevados montos que la empresa estatal está exigiendo para reconectar el servicio eléctrico. Usuarios aseguran que son “impagables” en un contexto donde el salario mínimo no alcanza ni siquiera para gastos de alimentación.
La molestia aumenta aún más debido a que el servicio continúa deteriorándose con apagones diarios y fluctuaciones que dañan electrodomésticos, sin que la empresa eléctrica se haga responsable.
En los Valles del Tuy, estado Miranda, Luzmila Campos lo vivió: un corte de luz por retraso en el pago. Aunque reconoce que se atrasó dos meses, jamás imaginó que la reconexión costaría 21.166,56 bolívares, equivalentes a 48 dólares más IVA, según la tasa del Banco Central de Venezuela (BCV) de ese día.
“Es un abuso que con un sueldo mínimo devaluado pretendan cobrarnos esos montos. Si uno se atrasa es porque no tiene dinero. A duras penas tenemos para comer”, denunció Campos a El Pitazo, visiblemente indignada.
Bárbara Díaz, maestra jubilada del gobierno del Distrito Capital, reside en el complejo Solidaridad Litoral, en la parroquia Urimare en Vargas. Su rutina cambió abruptamente hace dos semanas, cuando al regresar a su hogar un sábado en la tarde descubrió que no tenía servicio eléctrico.
“Salí un momento a hacer unas compras y, cuando regresé, no tenía luz. Los vecinos me dijeron que me la habían cortado”, relata.
La situación le resultó incomprensible. El día anterior había pagado puntualmente su factura a través de la plataforma del Banco de Venezuela. Sin embargo, el sistema no registró el pago a tiempo.
Bárbara pasó todo el fin de semana sin electricidad. Se vio obligada a abandonar su vivienda y refugiarse en la casa de su hija, dejando sus pertenencias desconectadas y su hogar a oscuras.
El lunes acudió a una oficina de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y recibió esta explicación: el sistema no había reflejado el pago del único mes pendiente, por lo que el corte se ejecutó de igual forma. Para restituir el servicio debía cancelar 20.000 bolívares por reconexión.
“Eso es una injusticia. Mi pensión como maestra jubilada no llega a 1.200 bolívares (2,68 dólares). Tuve que esperar 15 días donde mi hija, que pagaran el bono de guerra para reconectar el servicio”, denunció.
Un año completo de servicio
La docente explica que paga regularmente alrededor de 1.133 bolívares (2,5 dólares) mensuales por electricidad. El monto exigido por reconexión equivale a más de un año completo de servicio.
“Con esos 20.000 bolívares (45 dólares) podía pagar casi año y medio de luz. Es decir, están haciendo su agosto a punta de reconexiones”, afirma.
Su caso no es aislado. En su edificio, de aproximadamente 42 apartamentos, al menos a nueve familias le cortaron el servicio de energía eléctrica durante ese mismo fin de semana.
El Pitazo constató la presencia de ciudadanos en las oficinas de Corpoelec en La Guaira y en Catia La Mar que iban a cancelar la reconexión el lunes 16 de marzo. La mayoría de los consultados solo tenían un mes vencido.
Apagones y fluctuaciones
La preocupación es generalizada. A Enriqueta Mendoza, habitante de Barquisimeto, estado Lara, le ocurrió una situación similar. Asegura que, de seguir aplicándose estos montos, “muchas familias se quedarán a oscuras, porque es imposible cancelar esas cifras”.
“Los montos exigidos para reconectar el servicio pueden llegar a ser hasta diez veces el valor del recibo mensual”, destacó.
Al tema del cobro por reconexión se suman las denuncias de aumentos en las tarifas eléctricas, en medio de un servicio inestable y fallas constantes. En varias zonas del país se registran apagones diarios, fluctuaciones de voltaje y fallas prolongadas que afectan la vida cotidiana y la actividad económica.
“En mi casa se va la luz hasta tres veces en un día. Se dañan los electrodomésticos y Corpoelec no los repone, aun así, incrementa las tarifas cada mes. Esto es un abuso”, afirmó.
Tarifas dolarizadas
Un trabajador de Corpoelec confirmó a El Pitazo que el monto oficial de reconexión para clientes residenciales es de 48 dólares (Bs. 21.521,28, al cambio este 17 de marzo), mientras que los comercios deben cancelar 130 dólares (Bs. 58.286,8) y los clientes industriales 288 dólares (Bs. 129.127,68). A esos montos hay que sumarles el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Estas cifras contrastan con la realidad económica del país, donde el salario mínimo oficial está congelado en desde el año 2022 en Bs. 130 ($0,28 al día de hoy). Para muchos usuarios, pagar una reconexión representa sacrificar alimentación, medicinas o transporte.
Una pregunta que se repite en todo el país es ¿cómo puede una empresa estatal exigir montos dolarizados por reconexión cuando el servicio es inestable, los apagones son frecuentes y la mayoría de los venezolanos no gana lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas?
Para los usuarios, la respuesta es evidente: se trata de un cobro desproporcionado, desconectado de la realidad económica y que profundiza la vulnerabilidad de miles de familias que dependen de un servicio eléctrico cada vez más precario.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973