Caracas.- El expreso político Whillfer Piña Azuaje recibió este jueves, 26 de marzo, una boleta de notificación —fechada el 3 de marzo— en la que se le informa que el juzgado declaró “sin lugar” su solicitud de amnistía. El tribunal consideró que los delitos imputados (homicidio intencional calificado contra el presidente de la República, conspiración y asociación para delinquir) no cumplen con los requisitos de la Ley de Amnistía.
Piña aseguró que no le sorprendió la decisión: “Siempre supe que la iban a rechazar. Están buscando ganar tiempo, mantener a las personas en su casa con prohibición de salida. Esto es un fraude, un engaño como todo lo que han hecho. Voy a hacer presión para denunciar que la amnistía es solo un simulacro”.
Detenido en marzo de 2024, fue acusado de participar en un presunto intento de magnicidio contra Nicolás Maduro durante un acto de campaña en el estado Monagas. Sobre su arresto, recordó que la visita de Maduro fue recibida con repudio y protestas, por lo que las autoridades detuvieron a varias personas para simular un atentado: “Alguien debía pagar por toda la gente que protestó en su contra y que lo abucheó; entonces me apresaron a mí y a un compañero”.
Piña estuvo recluido en la sede de la Dgcim en Boleíta, Caracas, y luego fue trasladado al centro penitenciario Rodeo I, donde permaneció hasta su excarcelación el pasado 24 de febrero. Antes de su liberación, pasó tres meses incomunicado: su familia no tenía noticias de él, comía una sola vez al día y no tenía acceso a la luz solar. Tras la negativa de amnistía, asegura que seguirá denunciando y luchará por la libertad de sus compañeros que aún siguen tras las rejas.
“Hay compañeros que llevan casi un año sin visitas. Hay familias de Maracaibo que hasta hace poco no sabían si sus seres queridos seguían vivos porque nunca más recibieron una llamada», detalló a El Pitazo. Antes de salir, se comprometió a buscar a los familiares de quienes dejó en prisión: «Conocí a unos hermanos colombianos que no han contactado a su familia desde hace un año; su gente no tiene idea de que están allí».
Denuncia de torturas
El expreso político denunció los maltratos sufridos en El Rodeo I: “Allí se vive de todo. Hay una incomunicación total. Me torturaron física y psicológicamente. Estuve tres meses sin visita sin motivo alguno; supongo que fue por las denuncias de mi familia en redes sociales. Me quitaron las visitas en octubre y las restituyeron después del 3 de enero”.
Recordó el piso 4 del penal, donde los custodios aplicaban castigos contra él y sus compañeros: “Nos obligaban a quitarnos toda la ropa, nos esposaban y comíamos una sola vez al día”. Además de la suspensión del contacto familiar y del acceso al sol, les prohibieron recibir cartas de sus seres queridos.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973