

La Corporación Financiera Colombiana S.A. (Corficolombiana) reveló que el mercado venezolano ocupa hoy un lugar marginal en las ventas externas de Colombia. El informe destaca que Venezuela recibe apenas 2,1% de las exportaciones totales del país, una cifra que palidece frente al 16% que registraba en 2008. En aquel entonces, el intercambio binacional superaba los 7.200 millones de dólares, un techo que la realidad política y económica actual mantiene lejos del alcance inmediato.
A pesar del desplome histórico, los investigadores de Corficolombiana identifican una base estructural que podría rescatar el comercio. El estudio señala que la oferta colombiana coincide en 42% con las demandas actuales de Venezuela.
Esta complementariedad abre una ventana de oportunidad para que las empresas nacionales envíen alimentos procesados, productos químicos, artículos de cuidado personal y textiles, aprovechando la cercanía geográfica para reducir costos logísticos frente a competidores de otros continentes.
Señales de reactivación y sectores clave
El panorama muestra brotes verdes tras años de estancamiento. Entre 2020 y 2025, las exportaciones colombianas hacia el vecino país crecieron a un ritmo anual del 40,5%. Este impulso proviene principalmente del sector lácteo, la confitería y los derivados del petróleo.
Corficolombiana proyecta una recuperación gradual que depende directamente del alivio de las sanciones internacionales y de la estabilidad política, factores que permitirían a las empresas extranjeras operar con mayor libertad en suelo venezolano.
Desafío de la infraestructura petrolera
La corporación advierte que el renacimiento pleno de Venezuela como socio comercial requiere reconstruir su industria petrolera. Los expertos estiman que el país necesita una inversión inicial de entre 10.000 y 12.000 millones de dólares solo para estabilizar el sector. Sin embargo, para recuperar la producción de hace dos décadas, Venezuela demandaría hasta 300.000 millones de dólares a largo plazo.
Bajo este escenario, Colombia enfrenta el reto de recuperar terreno frente a otros vecinos. Para igualar el flujo comercial que mantiene con Brasil o Ecuador, Bogotá tendría que aumentar sus ventas a Venezuela en más de 75%. Si aspirara a equiparar el intercambio que sostiene con Panamá, Colombia debería triplicar sus exportaciones actuales hacia el mercado venezolano.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973