El dirigente opositor Edmundo González Urrutia anunció este martes, 28 de abril, que hace unos días recibió el alta médica tras haber estado hospitalizado para recibir seguimiento por una cirugía que le realizaron durante el mes de marzo. González Urrutia volvió con todo recordando que la situación política y económica en Venezuela es crítica.
“Esta vez no voy a cometer el mismo error que la anterior, cuando, como todo amante del deporte, quise volver a la cancha antes de tiempo. Ahora espero el momento con calma, pero muy atento a lo que está pasando en Venezuela”, señaló González Urrutia en un mensaje publicado en sus redes sociales.
En ese sentido, se refirió a cuatro realidades que apremian en el país y que demandan su atención y acción, señalando: “Estoy de vuelta, que no haya dudas”.
- “Ahí veo una inflación que sigue devorando el salario de los venezolanos”.
- “Veo una factura de abogados que algunos contrataron para sus propios problemas, y que ahora quieren cobrarle a todos los venezolanos”.
- “Veo una ley de amnistía que murió antes de nacer, porque nunca fue su intención que viviera”.
- “Y veo la tragedia de nuestros presos políticos, que están en cada conversación que tengo, en cada decisión que tomo, en cada hora que pasa”.
Hace unos días recibí el alta médica. Esta vez no voy a cometer el mismo error que la anterior, cuando, como todo amante del deporte, quise volver a la cancha antes de tiempo. Ahora espero el momento con calma, pero muy atento a lo que está pasando en Venezuela.
Ahí veo una… pic.twitter.com/fAq5edwFjw
— Edmundo González (@EdmundoGU) April 28, 2026
El salario frente a la amenaza de la hiperinflación
El primer dardo de Edmundo González Urrutia apunta directamente al bolsillo del ciudadano. Al afirmar que la inflación “sigue devorando el salario”, el líder opositor valida las alarmas encendidas recientemente por expertos y organismos financieros.
Aunque las cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV) intentan mostrar una ralentización —con una inflación del 13,1% en marzo frente al 32,6% de enero—, la realidad estructural es mucho más agresiva. El contexto es crítico: la inflación acumulada del primer trimestre de 2026 ya alcanza el 72%, y la cifra anualizada trepa hasta un escalofriante 650%.
Este escenario, que el economista Asdrúbal Oliveros ya califica técnicamente como el regreso de la hiperinflación, es el “enemigo invisible” al que González Urrutia hace referencia.
El poder adquisitivo de los venezolanos se sigue pulverizando, convirtiendo cualquier intento de recuperación salarial en un esfuerzo débil si no se implementa un plan económico urgente. En ese contexto, para este jueves, 30 de abril, se tiene previsto que trabajadores y sindicalistas realicen una marcha hacia el Palacio de Miraflores para exigir un aumento salarial.
Fondos públicos para defensas privadas
El segundo dardo de González Urrutia apunta a una reciente y controvertida decisión judicial: el uso de recursos del Estado para financiar la defensa legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores en los tribunales de Nueva York. El dirigente opositor calificó este hecho como una “factura” que el liderazgo oficialista pretende endosar a todos los ciudadanos para resolver “sus propios problemas”.
La base de esta crítica reside en la reciente licencia emitida por la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la cual autoriza al Estado venezolano —actualmente bajo la gestión de Delcy Rodríguez— a utilizar fondos públicos para pagar a bufetes de élite en el país norteamericano.
Para EGU, resulta inaceptable que, mientras el país clama por inversión en servicios básicos y salud, se priorice el pago a abogados de alto perfil, como Barry J. Pollack, con dinero que pertenece a la nación.
La “clausura” de la Ley de Amnistía: un golpe a la institucionalidad
El tercer dardo de González Urrutia denuncia lo que considera una simulación política: el cierre prematuro de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Con la frase “murió antes de nacer”, señala la falta de voluntad real del Ejecutivo para avanzar hacia una verdadera reconciliación nacional.
Este reclamo surge tras la reciente declaración de Delcy Rodríguez, quien, actuando como presidenta interina bajo el aval de EE. UU., decretó la clausura definitiva de dicha ley alegando que “ya cumplió su ciclo”.
El análisis de González Urrutia coincide con el de expertos constitucionalistas: la extinción de una ley no es una facultad que pueda ejercer el Ejecutivo de forma administrativa, sino que corresponde exclusivamente al Poder Legislativo.
La deuda pendiente: 473 dramas humanos
El cuarto y último dardo de González Urrutia apunta al corazón de la crisis institucional: la persistencia de la persecución política. Describió la situación de los detenidos por motivos de conciencia como una “tragedia” que marca su agenda diaria.
Según el balance más reciente del Foro Penal, actualizado al 20 de abril de 2026, Venezuela mantiene tras las rejas a 473 presos políticos. La radiografía de este dardo es dolorosa: 427 hombres y 46 mujeres que permanecen en centros de reclusión, incluyendo a 187 militares y 286 civiles.
González Urrutia reafirma que el retorno a la “normalidad” política es imposible mientras la libertad siga siendo una ficha de cambio.
Balance de #PresosPoliticos en Venezuela al 20/04/2026 por 𝗙𝗼𝗿𝗼 𝗣𝗲𝗻𝗮𝗹:
𝗧𝗼𝘁𝗮𝗹 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗽𝗼𝗹í𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀: 473*
Desde la semana pasadaHombres: 427
Mujeres: 46Civiles: 286
Militares: 187Adultos: 472
Adolescentes: 1Encarcelaciones 1
Excarcelaciones: 6… pic.twitter.com/5aQF5i11ZV— Foro Penal (@ForoPenal) April 21, 2026
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973