En las últimas semanas, diversos voceros de organizaciones políticas opositoras y de la sociedad civil han difundido numerosos llamados a elecciones. En ellos, exigen la convocatoria a comicios en el plazo más inmediato posible como una fase necesaria para la reinstitucionalización del país.
Dentro de estas iniciativas, nos sumamos a la propuesta del Espacio Consenso y el Comité en Defensa de la Constitución «Cúmplela». Esta convocatoria invita a la población a respaldar la aspiración a celebrar elecciones libres bajo la consigna central: «El 28 de julio ya decidimos por democracia y libertad». El acto público se llevará a cabo el próximo viernes 15 de mayo de 2026, a las 9:00 a. m., en la sede de la APUCV en Caracas, con réplicas en diversas ciudades del país.
La invitación al evento reafirma un hecho clave: el 28 de julio de 2024, el pueblo venezolano se expresó de manera firme e irrefutable a favor de un cambio de gobierno y del restablecimiento de la Constitución. Por ello, hoy más que nunca, es imperativo luchar para que se respete la soberanía popular y se reconozca dicho triunfo.
Solo un gobierno legítimo, emanado de la voluntad popular, podrá construir una democracia robusta, recuperar la soberanía nacional y conducir al país hacia un desarrollo económico que garantice los derechos y libertades ciudadanas. ¡Exigimos una transición inmediata a la democracia por justicia, democracia y libertad!
El dilema electoral y la gobernabilidad
Personalmente, considero que, si bien la convocatoria a un proceso electoral confiable es un clamor popular —respaldado por encuestas donde más del 80 % rechaza el interinato del rodrigato—, surge una interrogante lógica frente al resultado del 28J de 2024, cuando la decisión soberana eligió a Edmundo González Urrutia como presidente electo.
Algunas vocerías plantean únicamente la elección presidencial, a pesar de que ya existe un presidente electo. En realidad, lo esencial es acordar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) integrado por personalidades que garanticen la veracidad de un proceso cívico autónomo frente al Poder Ejecutivo y a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), cuya intromisión en procesos anteriores remarcó el abuso de poder.
Al contar con un CNE designado según la normativa constitucional, se deberían convocar elecciones generales (Asamblea Nacional, gobernaciones, alcaldías, consejos legislativos y concejos municipales). Esto se debe a que las actuales autoridades legislativas y regionales carecen de legitimidad, al igual que las alcaldías y gobernaciones que vencen en mayo de 2025, por haber sido producto de entes electorales ilegales e inconstitucionales.
Bajo la actual geografía política —donde un oficialismo minoritario controla paradójicamente más de 300 alcaldías, 22 gobernaciones y el 90 % de la Asamblea Nacional— le resultaría imposible gobernar al presidente electo. Unas elecciones generales permitirían sentar las bases de la reinstitucionalización, designando un nuevo Poder Judicial, un Poder Ciudadano (fiscal general y defensor del pueblo) y una estructura de jueces que restablezcan el Estado de derecho.
Una transición para el reencuentro
El llamado a elecciones no debe concebirse como un mero acto administrativo para designar a un mandatario. Es el terreno propicio para consolidar la transición que la nación necesita para el reencuentro de todos los venezolanos: los que resisten en el territorio y los más de ocho millones que permanecen en la diáspora.
Como señala el documento central del acto:
«Se trata del movimiento pleno de la soberanía popular, principio fundamental de nuestro Estado democrático y social de derecho y de justicia. Es la manifestación de una voluntad libre para desarrollar las potencialidades de la sociedad y empujar la realización de cada venezolano en la búsqueda incesante de su felicidad».
Este evento busca generar el debate necesario para la reconciliación y la reconstrucción nacional, superando así la crisis que vive la población.
Nota de duelo | Nuestro amigo Nelson Freitez, promotor de este evento y miembro activo del Comité Cúmplela y del Espacio Consenso, falleció el pasado 11 de mayo de 2026 en Cork, Irlanda. Quienes lo conocimos disfrutamos de un ser excepcional y un incansable defensor de los derechos humanos. Paz a su alma.
@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.
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