El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), a través de la Fundación Nacional de Parques Zoológicos, Zoocriaderos y Acuarios (Funpzza), desmintió que existan acuerdos o planes para trasladar hipopótamos desde Colombia hacia Venezuela, luego de versiones difundidas por organizaciones internacionales sobre una presunta reubicación de estos animales que son descendientes de los cuatro hipopótamos que el narcotraficante Pablo Escobar introdujo ilegalmente en la Hacienda Nápoles durante la década de 1980.
En un comunicado publicado el 14 de mayo en las redes sociales de Funpzza, el organismo aseguró que «desconoce las declaraciones emitidas por algunas organizaciones no gubernamentales internacionales» relacionadas con supuestas propuestas para importar ejemplares de la especie Hippopotamus amphibius provenientes de Colombia, como parte de estrategias para controlar la sobrepoblación de estos animales en el vecino país.
La institución también señaló que el Minec es el único ente facultado para gestionar actividades vinculadas con la biodiversidad y el manejo de fauna silvestre en el país. En ese sentido, aclaró que hasta la fecha no se maneja ningún plan al respecto.
En el comunicado, la organización mostró su compromiso con el fortalecimiento de los centros de conservación, el bienestar y la conservación de la fauna, al tiempo que exhortó a la ciudadanía y a los medios a verificar las informaciones a través de los canales oficiales del Estado.

La polémica sobre hipopótamos de Pablo Escobar
La controversia surgió luego de que la organización Ostok Sanctuary afirmara, el pasado 6 de mayo, que instituciones venezolanas habrían mostrado interés en participar en programas de rescate y reubicación de hipopótamos que habitan en la región del Magdalena Medio.
Estos animales son descendientes de los cuatro hipopótamos que el narcotraficante colombiano Pablo Escobar introdujo ilegalmente en la Hacienda Nápoles durante la década de 1980. Tras la muerte del capo y el abandono del zoológico privado, los ejemplares se reprodujeron en libertad hasta convertirse en una especie invasora en Colombia.
Actualmente, las autoridades colombianas calculan que existen alrededor de 160 hipopótamos en esa zona del país y advierten que la población podría aumentar significativamente en los próximos años si no se toman medidas de control.
En abril, el Ministerio de Ambiente de Colombia anunció un plan integral para frenar la expansión de la especie, que incluye traslado de ejemplares, confinamiento y eutanasia controlada. Las autoridades argumentan que los hipopótamos representan una amenaza para los ecosistemas locales y especies nativas del río Magdalena.
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