El bolívar profundizó su caída frente al dólar en el mercado oficial, acumulando una depreciación cercana a 45 % en lo que va de año. Este viernes, la divisa estadounidense se ubica en 549,37 bolívares, de acuerdo con la tasa de referencia publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV).
El avance del dólar no solo refleja la dinámica del mercado cambiario, sino que también reafirma su papel como principal unidad de referencia para la fijación de precios en bienes y servicios dentro del país. Desde el inicio del año, cuando se cotizaba en 301,37 bolívares, la moneda estadounidense ha registrado un incremento superior a 82,2 %, según datos oficiales.
El comportamiento no ha sido lineal. Solo en mayo, el tipo de cambio experimentó un repunte significativo, pasando de 489,55 bolívares a los niveles actuales. Esto implicó una depreciación adicional de alrededor de 10,8 % del bolívar en apenas semanas, en un contexto de alta volatilidad.
Deterioro del bolívar y alta inflación afectan el poder adquisitivo
La tendencia se enmarca en un proceso más amplio de deterioro de la moneda local. En 2025, el bolívar acumuló una pérdida de valor cercana a 82 % frente al dólar oficial, consolidando un escenario en el que la economía opera cada vez más dolarizada en la práctica.
Este fenómeno tiene efectos directos sobre la estructura de precios y los ingresos. El encarecimiento de bienes y servicios se traslada de forma inmediata a los hogares, mientras que los salarios pagados en bolívares pierden capacidad de compra de manera acelerada, especialmente en el sector público, aunque también afecta al sector privado.
Los datos de inflación refuerzan este panorama. Entre enero y abril, el país registró una inflación acumulada de 90 %, según cifras del BCV, lo que evidencia la persistencia de las presiones sobre el nivel general de precios.
Bonificaciones en dólares aumentan, pero salario mínimo sigue estancado
Ante este escenario, el ejecutivo ha reforzado el esquema de bonificaciones indexadas en dólares como mecanismo de compensación parcial. El pasado 30 de abril, la presidenta encargada Delcy Rodríguez, anunció el aumento de estos pagos a 240 dólares para trabajadores y 70 dólares para pensionados. La medida generó críticas de sectores sindicales, que señalan que estos ingresos no se incorporan al cálculo de beneficios laborales como prestaciones sociales o vacaciones.
En contraste, el salario mínimo permanece inalterado desde 2022, fijado en 130 bolívares, lo que hoy representa apenas fracciones de dólar al tipo de cambio oficial. Los pensionados reciben montos equivalentes en la misma escala.
La tensión económica se ha trasladado también al ámbito social. Este viernes, un grupo de jubilados y pensionados se concentró frente al Ministerio de Educación y la sede del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), en Caracas, para exigir mejoras en sus ingresos y condiciones de vida, en medio de la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Con información de EFE.
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